Vicente Alonso

La oruga del boj llegaba esta primavera a Asturias  arrasando en los últimos meses numerosos  setos de bojes en el  concejo maliayes. Esta nueva y peligrosa plaga, originaria del este de Asia,  está ocasionando grandes  daños   en este arbusto tan presente en nuestra naturaleza

 

 

 

Moises Talavera  y Julio Martinez  viendo   el  seto seco  del jardín de San Juan de Capistrano

 

Ahora  este lepidóptero llega por primera vez  al casco urbano de La Villa  devorando y dejando completamente  seco   un antiguo  seto  autóctono  en los jardines del Centro Cultural San Juan de Capistrano.   Muchos de  los  vecinos maliayeses afectados  por los daños de esta nueva   polilla china  muestran   gran   preocupación por como   poder combatir  esta dañina especie, y  tratar de eliminar su expansión,  “Sino se consigue   frenar   esta plaga,  este arbusto  tan  extendido  y típico  de nuestro  paisaje, tanto  el silvestre como el  ornamental,  está llamado a la desaparición en  Asturias. Esta oruga es tremenda, no solo se come las hojas, sino la corteza de los tallos y  las ramas, dejando seco el arbusto”, explica el jardinero, Moises Talavera, (a la izquierda en la foto del jardín de Capistrano), que ha podido comprobar personalmente los daños de esta plaga en varios jardines que cuida en Villaviciosa

Nadia de Miguel de Blas, Ingeniera Técnica Forestal y   vecina maliayesa,  es   toda  una experta en el cuidado de jardines que  comparte esta misma preocupación. De Miguel  explica su  solución para combatir esta  oruga defoliadora que no tiene depredadores naturales. “Recomiendo ese insecticida porque no es agresivo con el medio ambiente.  He utilizado, ‘Bacillus thuringiensis, es un insecticida biológico que se puede encontrar fácilmente en almacenes y centros de jardinería; además lo he combinado con trampas de feromonas que atraen a los machos de esta especie”. Esta jardinera  asegura que el método es muy efectivo y el boj rebrotará rápidamente, “eso sí, hay que usar el producto cada 10 días, puesto que al ser biológico su persistencia es menor que la de otros productos más agresivos”.

 

Orugas devorando  un boj en Villaviciosa

 

 Sobre los daños que la oruga hace a este arbusto, apunta, “el boj es un árbol que rebrota de cepa, por tanto, tras el daño causado por la oruga, no está todo perdido si se decide cortar por abajo porque volverá a brotar, aunque como especie de crecimiento lento tardara muchos años”, asegura Nadia que ha podido ver la  proliferación  de la plaga    en sus trabajos de jardinería en los últimos meses  tanto en Colunga como en Villaviciosa.

 

En las  fotos:   Moises Talavera  y Julio Martinez  viendo   el  seto seco  del jardín de San Juan de Capistrano