Vicente Alonso

La Luz de la Paz encendida en la Cueva del Nacimiento de Jesús en Belén  llegó   a Villaviciosa, siendo recibida  en el Monasterio de   Clarisas por el nuevo párroco local,  Gonzalo José Suárez y   la abadesa, María Luisa Picado Amandi.   Gonzalo Méndez  fue quien entregó la llama de luz encendida  en un candil,  colaborando  así   con la   iniciativa de Scouts Mohwa  en Asturias 

El párroco,   Gonzalo José Suárez, señaló en su bendición durante la misa de ayer, “Con gozo acogemos en la parroquia de Villaviciosa y en el Monasterio de las Clarisas, esa débil llama que representa nuestra fragilidad, y a la vez ilumina la senda de quienes caminan con nosotros. La iniciativa de los Scouts de Austria va calando cada vez más como un gesto sencillo que nos hace reconocer el valor de lo pequeño, lo débil, lo frágil....”. La abadesa,  María Luisa Picado Amandi  dijo,  “Esta Luz  tiene  un mensaje de amor, paz y esperanza. La mantendremos  encendida en la iglesia  durante la Navidad, donde estará disponible para quien quiera traer una vela y llevarla encendida, y  así puede  acompañar  las celebraciones navideñas del pueblo de Villaviciosa"

 

Gonzalo Méndez también entregó la Luz encendida en el café de Vicente, donde puede llevarse encendida en un vela

 

La Luz de La Paz de Belén fue  recibida  en España  el pasado 15 de diciembre en la concatedral de Santa María de Castellón.  Una Luz que por tradición  es encendida   en la gruta  del Nacimiento de Jesús  en Belén,  por un  niño o niña,  quien es  el encargado de llevarla a Viena. Tras una celebración ecuménica, a la que acuden delegaciones de scouts de numerosos países para  prender sus velas,  la llama es  repartirla por todos los continentes en parroquias, hogares particulares, hospitales, residencias de ancianos, prisiones, y otras organizaciones sociales con distinta identidad, como símbolo de  paz.