Vicente Alonso

Buena afluencia al primer mercado semanal ayer miércoles  en la Plaza de Abastos en Villaviciosa,  tras más de dos meses sin poder celebrase tras decretarse el estado de alarma por el coronavirus el pasado 14 de marzo.  Una docena  de vendedores  acudieron a vender sus cosechas. Eso si,  fue un reencuentro con distanciamiento, marcado por el Ayuntamiento entre los  puestos de los vendedores,  todos con mascarillas,   y  entre estos, y  los visitantes y  clientes.  Todo según  los protocolos de   medidas  sanitarias  y  seguridad  marcadas por el Gobierno en el actual  estado de alarma

 

 

Mario Alvarez  y   Mercedes  Costales de Candanal

 

 “Ya teníamos ganas de volver a vender al  mercado, porque    los   dos últimos meses fueron perdidos con mucha  mercancía que se nos estropeó”, declaraban Mario Álvarez y Mercedes  Costales de Candanal, que  protegidos con mascarillas, como todos los vendedores  llenaban su puesto de plantón para sembrar con  tomates,  pimientos, calabacín,   lombarda o fresas. También se podían ver verduras frescas de temporada, lombarda,  acelgas, remolacha, fabes de mayo, guisantes,  pimientos o  cebolleta.

 

Catalina Cueto y Javier Fernández S0poña de Rozaes

 

 

Muy protegido con mascarilla y guantes estaba Javier Fernández  Sopeña de Rozáes,  quién se mostraba preocupado por la situación del virus. “Vengo con mucha precaución, porque el virus no está vencido. Es algo que me  preocupa bastante, ahora en la desescalada. Espero que todos tomemos precauciones y cumplamos las normas  recomendadas. No solo en el mercáu,  lo digo en general”. Y explicaba Sopeña con pesar,  que en casi 20    años acudiendo   todos los miércoles al ‘mercáu’,    nunca había faltado a  ninguno hasta los  dos últimos meses 

“Me gusta mucho venir por vivir el ambiente del mercado. Pero en esta ocasión   tenía ganas  de ver a los otros vendedores  y clientes,   y  saber  si estaban todos  bien de salud”, apuntaba  Teresa Alonso (foto superior) en su puesto con productor de primavera de sus huertas de  Rozaes quien   vendía limones, naranjas, huevos, miel y  manojos flores de todos los colores

 

 

 

Rosi Piquero y Luisa Fernández

 

No hay queja yo  ha vendido muy bien después de tanto tiempo sin venir. Ya tenía ganas de volver  y atender a los clientes”,  declaraba Luisa Fernández,  “Luisina” que vendía  de su huerta de Bedriñana, toda clase  de plantas de hortaliza,  tomates, pimientos, brócoli, acelgas,  lechuga o puerros. Y también  patata nueva, limones,  coliflor, guisantes, fabones, o  todo tipo de fabes. “También voy a empezar  a acudir a los   mercados de Cangas de Onís y Siero. Ya tenía ganas”, señalaba más animada Luisa

 

Protección Civil de Villaviciosa que entregaba mascarillas al que entraba sin ellas  colaboró en el   primer  mercado de  primavera   celebrado con bastante preocupación  pero   donde había   ganas de  volver a vender y comprar, y sobre todo de  volver a verse entre vendedores y clientes.

El mercadillo en el parque del   Pelambre aún tendrá que esperar a próximas fechas para celebrarse

 

 

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