Vicente Alonso

  El pasado sábado  fallecía en Villaviciosa a los 52 años de edad, Eduardo Monteiro Parada tras sufrir un infarto  con  encefalitis  anóxica severa, que lo mantuvo en coma   los últimos diez meses

 

Nacido en  1966 en Buenos Aires, Argentina, residía desde hace casi 20  años en Santa Mera, Seloriu, Villaviciosa. casado   con la artista burgalesa Cristina  Moneo, con la que compartía  aficiones artísticas  y colaboraciones en diversas actividades

Artista en el sentido más amplio de la palabra, era un apasionado en distintas facetas del arte donde destacó como pintor y acuarelista.  También  en otras áreas  como la escritura o  la filosofía. Fue  un profundo estudioso de las culturas  primigenias. Era además,  autor  de la metodología, “El arte de habitar lo cotidiano”  sobre  desarrollo personal

Monteiro realizó una gran labor de enseñanza en Barcelona y otros puntos españoles,  plantando sus primeras semillas con el Tai Chi Chuan, prosiguiendo con los laboratorios de desarrollo personal, y finalmente como núcleo principal de su metodología ‘Habitar lo Cotidiano’.  Así  muchos de sus alumnos destacan, “gracias a la constante voluntad de Eduardo de compartir y expandir su visión de la vida  hemos descubierto una nueva visión del mundo,  y ahora vivimos vidas más plenas y con una mayor presencia”

 

Quienes conocían  a Monteiro lo recuerdan    como  creativo, soñador,   hombre  luchador, tenaz y  gran  profesional. Una  persona que sentía pasión por  sus aficiones  culturales.  Su carácter  solidario le llevaba  a  compartir  todos sus emociones y aprendizajes, habiendo  dejado un legado que beneficiará a futuras generaciones.

 Amigos, vecinos de Villaviciosa y  artistas  asturianos  lamentaban  “la  pérdida  de una persona  que fue por la vida intentando  facilitar una vida más feliz a los demás”.