El pueblín  de Cuinya en la parroquia de Valdebárcena, tiene una de las huertas  más ricas y productivas de  Villaviciosa.  Una  aldea  que estos días  se llena de    toda clase de frutos otoñales,   con pumaradas llenas de manzanas,  setas por cientos en   sus bosques autóctonos,   o  unas raras   calabazas  que nacen con la nueva  estación.

Calabazas pequeñas y raras

Uno de estos   huertos  en ‘les cases  del mediu’,  han nacido unas raras  mini calabazas   con colores y formas muy curiosas.    “Nunca  habíamos visto  unas calabazas tan pequeñas y   tan originales. Algunas parecen cisnes con un gran cuello,  y otras    patos con cabeza y pico,  de dos colores verde y amarillo”. Así explican su sorpresa los cosecheros, Sara Campos y Salvador Naredo. Su nieta Tamara Sondesa se muestra entusiasmada con el hallazgo en la huerta, “Creo que nacen así  porque al plantar diferentes especies de calabazas juntan hibridan, y nacen  con estas formas tan raras. Son tan guapas que  ya las tenemos   como decorativas en casa”.

Calabaza cisne

Pero no solo calabazas raras han nacido en esta  huerta maliayesa. Otro buen ejemplar de calabaza ‘Cucurbita’ pesa casi  30 kilos,  y mide 1,40 de circunferencia. “Otros años llegamos a tenerlas de 50 y 60 kilos. La tierra de aquí es arcillosa y mantiene bastante la humedad.  Abonamos con cuchu viejo, y si está cerca de la planta hace que se  desarrollan mucho más grandes las calabazas”, explica  Salvador Naredo.

 Una peculiar cosecha de calabazas en Cuinya, que   asombra  a  vecinos, y  luce como adorno de jardín y vivienda  de  esta asombrada familia villaviciosina