LAS FOTOS. El Antroxu une a generaciones en Rozaes con mazcaraos en Domingo’l Gordu
Vicente A. Naredo
El sonido de los cencerros volvió a recorrer ayer los caminos de Rozaes en la celebración de los de los mazcaraos. La parroquia maliayesa celebró el Domingo’l Gordu recuperando la ancestral tradición de los mazcaraos, una fiesta rural del Antroxu que la Asociación de Vecinos reactivóhace 10 años año tras más de treinta años sin celebrarse.
Más de una treintena de vecinos, entre ellos numerosos niños, participaron en un recorrido festivo por los distintos barrios de la parroquia —San Pedrín, Fabares, Morvís, Triás, Sanzornín, Villanueva y Piñera— ataviados con los trajes tradicionales de los mazcaraos: caretas, cencerros, palos, picornios y ropajes antiguos, además de representaciones de personajes de la mitología asturiana.
Como marca la costumbre, los mazcaraos iban “asustando” a los vecinos, que respondían convidando a los participantes con dulces típicos del Antroxu, como fayueles y picatostes, además de tortillas y sidra, que aguardaban en las puertas de las casas.
Uno de los aspectos más llamativos de la celebración fue la elaboración artesanal de las máscaras y adornos, confeccionados con elementos tradicionales del entorno rural. Ramos de mimosas, riestras de ajos y cebollas, hojas de panoya o de laurel, habituales en hórreos y huertas, y que formaron parte de una estética que remite a los orígenes de esta manifestación popular. “Aquí la gente siempre echó mucha imaginación, utilizando la ropa y los elementos antiguos que había por casa”, explican desde la asociación vecinal Roberto Díaz y Loli Díaz Sopeña.
Para muchos vecinos, la recuperación de esta fiesta tiene un fuerte componente emocional. “Es una tradición que hemos vivido desde siempre. De niños veíamos a los mazcaraos recorrer las casas del pueblo y daban mucho miedo. Ahora queremos transmitir esta tradición tan guapa a los niños y de Rozaes”, recuerda Eva Solares, una de las vecinas más implicadas en la recuperación del festejo.
Así la jornada se convirtió también en una tarde de convivencia intergeneracional, en la que los más pequeños pudieron conocer de primera mano una de las tradiciones más singulares del Antroxu asturiano. La iniciativa consolida el esfuerzo de la Asociación de Vecinos de Rozaes por mantener vivas las celebraciones populares que durante siglos formaron parte de la vida social de la parroquia y de muchos pueblos del concejo de Villaviciosa.
Así esta fiesta antroxera rural de “Domingo’l Gordu” también estará presentes con sus mazcaraos en el desfile de la Fiesta de Antroxu que se celebrará el próximo 28 de febrero en Villaviciosa.