El pasado  domingo de forma inesperada y repentina nos  dejo Ezequiel Bonhome,  después de una larga y laboriosa vida;  nacido en Villaviciosa,  pronto se trasladó junto a sus padres;  Eduardo y Aurora y hermanos; Aurora, Ángeles, Eduardo y Julia, a vivir en El Puntal.

 Aprendió el oficio de ebanista y talla de muebles en Oviedo en la entonces famosa “Casa Viena”,  y con su abuelo y su  padre en una carpintería situada en El Salín. Hizo la mili en León, en caballería, cómo le gustaba recordar.

 Remó en aquellos tiempos en batel que estaba en auge, con su hermano Eduardo Dimas, Pepe Heredia, Pepe el Moreno….  y trabajando siempre la madera ; fabricando y tallando muebles, puertas, ventanas, y demás, construyendo pequeñas lanchas de quilla plana, ideales para la ría y reparando barcas de pescadores de Tazones y Lastres.

 Con su hermano Eduardo, y ayudados por sobrinos, durante los años 60 y 70 cruzaban la ría del Puntal  a Rodines con tres Barcas de unos 9 m de eslora para llevar visitantes,  amigos y por entonces muchos mineros

Jubilado siempre fue un muy activo, reparando cualquier lancha de amigos que se lo pedían y sobre todo ocupándose de la huerta de la que presumía.  Se quedó solo, sin Julia y Eduardo, y aquí en la Playina que era  conocida como su apellido,  de “Bonhome”, y allí vivía visitado  por su hermana y sobrinos.

 Su casa fue para muchos lugar de encuentros y tertulias, polémicas interminables casi todos los días.  Así fue hasta el domingo  mismo

 Se fue un gran amigo, una gran persona:  conversador  con sentido del humor,  y bromista incansable…. 

Amigo de todos y enemigo de nadie.  Era Ezequiel

Sus amigos de San Martín del Mar

 

La playina de Bonhome se queda huérfana