Vicente Alonso

Las tortugas son uno de los reptiles más antiguos del planeta,   según registros fósiles  que confirman su existencia ya en el periodo Jurásico.  Con más de  300 especies  conocidas en todos los continentes,  es uno de los animales con más esperanza de vida con ejemplares  que pueden alcanzar los 100 años

La  tortuga de agua que tiene como mascota la maliayesa Pilar Pérez Rodríguez, “Pili”  cumple 43 años haciéndole compañía. “Ya forma  parte de nuestra  familia,  nos  la regaló muy chiquitina mi suegro Corsino  “El del Porréu”,  para  nuestro hijo José Antonio.  La tenemos con nosotros en  casa desde chiquitina y  a hemos visto crecer todos, hasta los nietos, y se ha convertido en la debilidad  de toda la familia”, explica esta  amante de los animales, que  tiene además  en su vivienda como mascotas, otros tres  gatos y dos perros

 “Tortu como fue bautizada la mascota se ha convertido en la pasión de “Pili” y su marido Toño de los que recibe  toda clase de mimos. “Es la reina de la casa. La tenemos  en una pecera amplia con una zona de abundante  agua  donde puede  nadar y bucear,  y otra zona  con piedras para secarse y  tomar el sol al lado de la ventana. Le cambiamos el agua cada día, ahora en invierno se la  ponemos  templada para  que se mantenga  cómoda, sana y saludable. Como ser vivo hay que darle los mejores cuidados”, explica “Pili”, que siente adoración  por su inseparable tortuga  que es ya   todo un   récord de longevidad

La tratamos como oro en paño. Los últimos  inviernos ya  no se queda  aletargada, pero tampoco come desde octubre hasta mayo. Cuándo empieza a tener ganas de comer comienza   a mover patas  y cabeza  y se pone inquieta. Creo que hasta nos  conoce  cuándo le llevó la comida, si le hablo empieza a caminar y viene hacia mí, no me extraña después de tantos años haciéndonos compañía mutua”, asegura “Pili”, quien dice   ofrecerle   las mejores condiciones de vida animal y darle todo su cariño

Una debilidad por “Tortu” que  Pilar   comparte con sus  otras aficiones,   tejer a dos agujas,  hacer punto de cruz,    password  o pintar cojines, entre  otras manualidades. Pero su mayor pasión no deja de ser  la exótica mascota, “creo que va a vivir más que nosotros” dice.  Y hace una reflexión mientras acaricia su mascota  en su  43 aniversario, “lo que no comprendo es como algunas personas pueden abandonar   su animal de compañía. A veces podemos resultar más salvajes que los propios animales

 

 

Imagen  portada: Pilar Pérez Rodríguez con su “Tortu”

 

La  tortuga  sobre una piedra en la pecera