Fallece en Madrid a los 93 años el misionero y pintor de Villaviciosa Maximino Cerezo Barredo
EL AYUNTAMIENTO DE VILLAVICIOSA EXPRESA SUS CONDOLENCIAS POR EL FALLECIMIENTO DEL MISIONERO Y PINTOR, MAXIMINO (MINO) CEREZO BARREDO
Nota del Ayuntamiento de Villaviciosa:
Al conocer la triste noticia del fallecimiento del sacerdote claretiano, misionero y pintor villaviciosino, Mino Cerezo Barredo en el día de ayer, en la Residencia Claretiana de Colmenar Viejo (Madrid), el Alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega Riego, ha expresado en nombre propio y en el de la Corporación, condolencias a su familia, a la comunidad claretiana, y a todos los muchos allegados repartidos por el mundo. Al mismo tiempo, el Alcalde quiso expresar su "profundo agradecimiento y reconocimiento a una persona realmente ejemplar, en su obra religiosa, especialmente por los más necesitados, y en su obra artística, que es imposible de desligar de su vital compromiso con los pobres y necesitados de todo el mundo". Estamos por tanto, dijo, "ante una pérdida irreparable, y Villaviciosa debe sentirse orgullosa de haber tenido un hijo que ha llegado al final de su vida, cargado de buenas obras". Y en este sentido anunció que "el gobierno municipal propondrá a la familia, y a las entidades religiosas y culturales a las que estuvo ligado, el reconocimiento que tiene pendiente en su tierra y que merece"
Nació en Villaviciosa el 4 de agosto de 1932 y falleció el 20 de febrero de 2026, a los 93 años (se añade nota biográfica)
Su velatorio se celebra en la Residencia de los Padres Claretianos en Colmenar Viejo (Madrid), donde se celebrará Misa funeral, hoy sábado, 21 de febrero a las 16,30 horas. Posteriormente, su cuerpo será incinerado
https://maps.app.goo.gl/ds8AUQz5C2nG47XW9?g_st=ic
En próximas fechas se celebrará una misa funeral con motivo de la custodia de sus cenizas en el Santuario del Inmaculado Corazón de María ( c/ Ferraz 74 Madrid)

Vinculación con Villaviciosa
Además de ser su tierra de nacimiento y donde vivió gran parte de su familia, entre ellos su hermano Gonzalo Cerezo, ya fallecido, Mino mantuvo en sus últimos años, especialmente desde 2018, una intensa vinculación con Villaviciosa, realizando múltiples donaciones y colaboraciones
- La Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa (CUBERA), le dedica su Calendario 2019, y una obra suya sobre los Reyes Magos, es elegida por el Ayuntamiento de Villaviciosa como cartel de la Cabalgata de Reyes de 2019
- La Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa (CUBERA), le dedica suCuaderno Nº 29, "Cerezo Barredo. Pintor y muralista de la Liberación", un monográfico sobre su vida y obra del que es autora Isolina Cueli de la Llera. Fue presentado en un acto con la asistencia de Mino Cerezo en el Ateneo Obrero de Villaviciosa, el 27 de octubre de 2018
- Marzo. Realiza su primera exposición en Villaviciosa: "De lo figurativo a la abstracción. La liberación de la pintura", organizada por la Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa (CUBERA) y el Ayuntamiento de Villaviciosa, en la que se le rindió un homenaje en la Casa de los Hevia, que tuvo lugar el día de la inauguración, el 15 de marzo de 2019
- Realiza el Cartel de la Semana Santa de Villaviciosa, para la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
- (mayo) Donación a la Parroquia de Santa María de Villaviciosa, de la obra "La Anunciación en Azul", una pieza de 140 x 120 cm realizada a finales de 2018 con acrílicos sobre tela en dos bastidores unidos, que fue presentada en la iglesia parroquial en la misa dominical del 20-5-2019
2019 (diciembre). Exposición "El tríptico de la Natividad", en el Museo de la Semana Santa de Villaviciosa, y donación de su obra al Museo. La exposición se celebró del 5 de diciembre de 2019 al 1 de enero de 2020, fruto del trabajo con el belenista Nicolás Rodríguez Martín, combinando la pintura y el belenismo, y formó parte de la Ruta de los Belenes de Villaviciosa.
2022 (abril). Donación del autor a la Sociedad Ateneo Obrero de Villaviciosa "Sexteto en gris"-(2021)
- La Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa (CUBERA), le dedica su Calendario 2019, y una obra suya sobre los Reyes Magos, es elegida por el Ayuntamiento de Villaviciosa como cartel de la Cabalgata de Reyes de 2019
- La Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa (CUBERA), le dedica suCuaderno Nº 29, "Cerezo Barredo. Pintor y muralista de la Liberación", un monográfico sobre su vida y obra del que es autora Isolina Cueli de la Llera. Fue presentado en un acto con la asistencia de Mino Cerezo en el Ateneo Obrero de Villaviciosa, el 27 de octubre de 2018
- Marzo. Realiza su primera exposición en Villaviciosa: "De lo figurativo a la abstracción. La liberación de la pintura", organizada por la Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa (CUBERA) y el Ayuntamiento de Villaviciosa, en la que se le rindió un homenaje en la Casa de los Hevia, que tuvo lugar el día de la inauguración, el 15 de marzo de 2019
- Realiza el Cartel de la Semana Santa de Villaviciosa, para la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
- (mayo) Donación a la Parroquia de Santa María de Villaviciosa, de la obra "La Anunciación en Azul", una pieza de 140 x 120 cm realizada a finales de 2018 con acrílicos sobre tela en dos bastidores unidos, que fue presentada en la iglesia parroquial en la misa dominical del 20-5-2019
2019 (diciembre). Exposición "El tríptico de la Natividad", en el Museo de la Semana Santa de Villaviciosa, y donación de su obra al Museo. La exposición se celebró del 5 de diciembre de 2019 al 1 de enero de 2020, fruto del trabajo con el belenista Nicolás Rodríguez Martín, combinando la pintura y el belenismo, y formó parte de la Ruta de los Belenes de Villaviciosa.
2022 (abril). Donación del autor a la Sociedad Ateneo Obrero de Villaviciosa "Sexteto en gris"-(2021)
Nota de la familia sobre su obra: "La obra de Maximino Cerezo Barredo, Mino, sigue siendo relevante en la actualidad, especialmente dentro de los círculos del arte religioso en todo el mundo. Su enfoque social y religioso ha influido en generaciones de artistas y ha contribuido al desarrollo de un arte mural que no solo comunica la fe, sino también las realidades sociales de las comunidades más empobrecidas. La fuerte carga política y social de su obra le ha valido el reconocimiento como el «pintor de la liberación», un título que refleja su compromiso con las luchas de los pueblos latinoamericanos."
RESUMEN BIOGRÁFICO DE MINO CEREZO BARREDO
1932- Nace en Villaviciosa, el 4 de agosto
1942- Estudia en los Claretianos de Gijón.
1950- Ingresa en el Noviciado Claretiano de Salvatierra.
1951- Estudia Filosofía y Teología en Santo Domingo de la Calzada.
957- Se ordena sacerdote en Santo Domingo de la Calzada.
1958- Estudia Pintura y Dibujo en la Escuela de Bellas Artes San Fernando, Madrid.
1960- Colabora en Madrid con Pedro Casaldáliga.
1962- Profesor de Arte Sacro en Madrid y en el Teologado Claretiano de Salamanca.
1968- Mural en la Catedral de Isabela (Filipinas).
1970- Viaja a Perú como misionero.
1974- Primer mural americano en Juanjuí (Perú).
1977- Mural en el Instituto Pastoral del celam, Medellín (Colombia)
1977- Primero de los 11 murales que se conservan en la Prelazia de São Felix de Araguaia (Brasil).
1980- Apoya en Nicaragua a los cristianos en sintonía con la revolución sandinista.
1983- Se traslada a Panamá.
1990- Vuelve a Perú. Sus trabajos están por toda América.
2005- Se instala en Salamanca. Mantiene su actividad y atiende colaboraciones que le piden de todo el mundo
- La Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa (CUBERA), le dedica su Calendario 2019, y una obra suya sobre los Reyes Magos, es elegida por el Ayuntamiento de Villaviciosa como cartel de la Cabalgata de Reyes de 2019
- La Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa (CUBERA), le dedica suCuaderno Nº 29, "Cerezo Barredo. Pintor y muralista de la Liberación", un monográfico sobre su vida y obra del que es autora Isolina Cueli de la Llera. Fue presentado en un acto con la asistencia de Mino Cerezo en el Ateneo Obrero de Villaviciosa, el 27 de octubre de 2018
- Marzo. Realiza su primera exposición en Villaviciosa: "De lo figurativo a la abstracción. La liberación de la pintura", organizada por la Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa (CUBERA) y el Ayuntamiento de Villaviciosa, en la que se le rindió un homenaje en la Casa de los Hevia, que tuvo lugar el día de la inauguración, el 15 de marzo de 2019
- Realiza el Cartel de la Semana Santa de Villaviciosa, para la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
- (mayo) Donación a la Parroquia de Santa María de Villaviciosa, de la obra "La Anunciación en Azul", una pieza de 140 x 120 cm realizada a finales de 2018 con acrílicos sobre tela en dos bastidores unidos, que fue presentada en la iglesia parroquial en la misa dominical del 20-5-2019
2019 (diciembre). Exposición "El tríptico de la Natividad", en el Museo de la Semana Santa de Villaviciosa, y donación de su obra al Museo. La exposición se celebró del 5 de diciembre de 2019 al 1 de enero de 2020, fruto del trabajo con el belenista Nicolás Rodríguez Martín, combinando la pintura y el belenismo, y formó parte de la Ruta de los Belenes de Villaviciosa.
2022 (abril). Donación del autor a la Sociedad Ateneo Obrero de Villaviciosa "Sexteto en gris"-(2021)
2026 -El 20 de febrero, fallece en la Residencia de Claretianos de Colmenar Viejo (Madrid)
NOTAS EXTRAIDAS DEL CUADERNO (CUBERA), Nº 29, "CEREZO BARREDO. PINTOR Y MURALISTA DE LA LIBERACIÓN", AUTORA ISOLINA CUELI DE LA LLERA.
Mino Cerezo (MC) se crió en El Ancho de La Villa, pero su andadura vital lo retiene poco tiempo en Villaviciosa. No más allá de los años de párvulo en las monjas vedrunas y la Primaria en el Colegio de San Francisco, lo que no impide que airee el nombre de su lugar de nacimiento allá donde va. Contemporáneo de Orlando Pelayo (1920-1990), Joaquín Vaquero Turcios (1933-2010) y de Joaquín Rubio Camín (1929-2007) Cerezo Barredo cursa su bachiller en el colegio de los claretianos en Gijón, y años más tarde, aquel joven "soñador y un poco solitario", como él mismo se define, aprende a ser claretiano en el noviciado de Salvatierra de Álava.
El hilo conductor de las distintas etapas en la vida de MC es la pintura. Desde su infancia se recuerda pintando y dibujando. Con un pie en los 16 y otro en los 17 años, realizó el cartel para las Fiestas del Portal de Villaviciosa. Pero sería en los tres años de teologado en la Comunidad Claretiana (1954-1957) cuando dedicó más tiempo a la pintura. Una vez ordenado, los superiores trataron de fomentar sus facetas de pintor y dibujante y el joven Cerezo Barredo ingresa como alumno en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos, en Valencia, y en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, en la que tiene como maestro en la técnica del mural a Manuel López Villaseñor (1924-1999), con quien mantuvo a lo largo de su vida una estrecha amistad personal y profesional.
Sus inquietudes sociales y culturales lo llevan a trabajar en múltiples frentes. En el año 1960, recién ordenado sacerdote, colabora con Pedro Casaldáliga y Teófilo Cabestrero en Iris, revista de testimonio y esperanza. Los tres volverían a coincidir años más tarde en América, donde tuvieron ocasión de desarrollar todo lo que habían aprendido en materia de divulgación en su etapa madrileña. Mino Cerezo también dejó su impronta y muchas horas de trabajo en la publicación Ara. Arte Religioso Actual, de la que fue impulsor y cofundador y en la que también colaboraron otros artistas, pintores y arquitectos de la época. Eran años de apertura en la Iglesia, el papado de Pio XII fue seguido por el de Juan XXIII (1958-1963). En la España de Franco de los años sesenta, Cerezo Barredo alterna su trabajo eclesiástico con la pintura de murales en las parroquias y centros en que ejerce su apostolado: residencias universitarias de Oviedo (desaparecida en la actualidad), Valladolid y Madrid; colegios mayores en Madrid y Lisboa; la capilla de Château-sur Marne y Patronato Español en París, entre otros espacios. En estas fechas también colaboró en la II Exposición de Arte Sacro de León (España). La pintura, el dibujo y la arquitectura eran disciplinas en las que se sentía realizado, pero con el tiempo llegó a pensar que no casaban bien con su vocación religiosa. En un determinado momento de su vida le parece conveniente distanciarse de su faceta creativa. Pensaba en dejar los pinceles y buscar otro medio de comunicarse para predicar su Fe. Al final, triunfó el arte y la pintura fue su vehículo para evangelizar, concienciar e instruir en diferentes idiomas y sociedades. El hombre o la mujer, el humano en general, desde que pintó el primer bisonte, imprimió las huellas de sus manos en la piedra de una cueva o grabó un petroglifo, dejó claro su deseo de comunicar y de trascender. Desde entonces, el soporte inmueble de rocas, muros y paredes ha demostrado ser uno de los mejores marcos para expresarse. A MC la vida lo llevó por todo el mundo, de pared en pared, de andamio en andamio, y ahí siguen la mayor parte de sus obras de denuncia y de solidaridad con las personas más desfavorecidas de las respectivas sociedades. Obras que se mantienen impertérritas ante el paso del tiempo y de las críticas -que también las tiene- y tan de actualidad como el día en que fueron ideadas.
Cerezo Barredo, religioso claretiano, es conocido hoy, y desde hace mucho años, como el pintor de la Liberación, por su compromiso como misionero próximo a la Teología de la Liberación, seguida en América Latina, entre otros, por su amigo el catalán Pedro Casaldáliga (1928), misionero en Mato Grosso y obispo de São Félix de Araguaia (Brasil).
La pintura y el dibujo fueron su medio de expresión y su método para evangelizar a personas con escasa formación cultural y, en mucha ocasiones, analfabetas. Pero además de su faceta de pintor de arte sacro, Cerezo Barredo cultiva otros estilos que desembocan en la abstracción de los últimos años, ideada y concretada a partir de 2005 en su retiro salmantino. Las principales obras de arte que Maximino, Mino, Cerezo Barredo veía en su infancia se encontraban en las pinturas del prerrománico y románico (siglos IX al XII) con grandes cenefas geométricas de color rojizo o rosáceo; en los pasos de Semana Santa y en la Anunciación, pintada por Paulino Vicente (1900-1990), que se puede contemplar en el ábside de la iglesia parroquial de Villaviciosa. El paisaje natural y el paisanaje que abrazaba la ría y todo el concejo tampoco era ajeno a la observación del niño Mino Cerezo. A pesar de los años transcurridos, esos colores y esos trazos impresos en el subconsciente se repiten y brotan en toda su obra. Y no duda en reconocer que la imagen de Paulino Vicente subido a los andamios en la iglesia de la Villa le parecía algo misterioso, hasta el punto que su atracción por la pintura mural, como medio de expresión artística, se retrotrae a ésa época.
La obra de Cerezo Barredo aparece ante nosotros sorprendente y distante. Nos trae la grata sorpresa de descubrir el compromiso con la justicia y la solidaridad humanas, que se mantiene firme contra el viento, las mareas y el paso de los años. Se sobrepone a la distancia que el tiempo y el espacio han tratado de ir agrandando para alejar de su Villaviciosa natal una obra transoceánica forjada paso a paso durante más de seis décadas. Tras firmar el cartel de las Fiestas del Portal de 1949 se lanzó al mundo siguiendo de manera consecuente su compromiso cristiano con los desfavorecidos de la tierra. Casi setenta años más tarde, la obra de Mino Cerezo forma un conjunto coherente en el que no ha faltado nunca el atrevimiento innovador para las formas y la claridad discursiva para los contenidos. Más de 60 conjuntos murales presiden catedrales, templos menores o espacios de recogimiento en América, Europa y Oceanía. Cientos de tablas y telas con variadas texturas dan cuerpo a viacrucis, bienaventuranzas o parábolas que nos van mostrando la evolución del pintor que se entrega en cada una de ellas. Miles de dibujos a una tinta ilustran pastorales americanas, poemarios y otras publicaciones cargadas muchas veces de denuncia. Una denuncia por la que, desgraciadamente, tantas veces no ha pasado el tiempo. Su camino más reciente hacia la abstración no es más que la evidencia de que el artista sigue inquieto y en diálogo permanente con la experimentación para renovar la forma sin renunciar al fondo. Si su obra remueve conciencias, su conversación aplaca los ánimos.