Vicente Alonso

Con un   gran  almuerzo asturiano, una treintena  de las  antiguas alumnas de las Hermanas Carmelitas de Villaviciosa celebraron su  XVIII reencuentro anual. Un encuentro de la  generación del 66,  que resultó lleno de emociones, donde se compartieron anécdotas, recuerdos y vivencias.

 Entre las asistentes se encontraban vecinas de La Villa, Gijón, Oviedo, Madrid,  y hasta de México. Luisa Valle Villazón, ‘Luisina’,  ahora residente en este país recordaba su etapa de alumna en el colegio “a pesar de que llevo 51 años en México,  regreso a La Villa cada año y sigo  conservando muchas  amigas de entonces,  nos vemos y nos llevábamos muy bien.  Guardo muy buen recuerdo de esta etapa, amigas, y monjas;  en especial de la hermana Benita la portera, que  me habría la puerta cuando llegaba tarde. Son   un gusto  estos recuerdos, y lo mejor de todo,  seguir conservando amistades de entonces”

El encuentro se  celebró en el café Avenida,  junto al colegio, “era donde  nos reuníamos antes de ir al cine, al Riera” explica Sara González llegada desde Oviedo.  “En esta celebración  recordábamos el pánico que nos entraba con alguna de las monjas del cole, como cuando si  nos portábamos mal, nos amenazaba con meternos en el ‘alfiletero’. También la hermana María Jesús, hacía que los ímpetus de nuestra infancia se calmaran por breves momentos, pero enseguida retornábamos a las trastadas.  Recordamos  aquella época, quizás como la más feliz de nuestras vidas” asegura Sara 

En el animado  fin de fiesta  las participantes se animaron a cantar canciones de su etapa adolescente, y  se despidieron con el deseo c de poder repetir el  próximo año.