El Restaurante Sidrería El Congreso de Benjamín, Villaviciosa, recibió este viernes el premio "Relevo generacional" otorgado por Fapea  

 

 

Como todos los años, Fapea   (Federación Asturiana de Profesionales y Empresarios Autónomos) organiza la Gala del Autónomo, donde premia según categoría, a los posibles candidatos que cada asociación presenta, en este caso ACOSEVI, ( Asociación  de Comerciantes y Servicios de Villaviciosa).  Este  año el fallo del jurado, llevado a cabo el 7 de noviembre, ha otorgado uno de los premios al Restaurante El Congreso de Benjamín, en la categoría "Relevo generacional"  por más de una generación a cargo de un negocio, que  en este 2014 ha cumplido 100 años.

Este año el establecimiento asociado ha cumplido nada más y nada menos que 100 años. ¡Enhorabuena y muchas felicidades! por tantos años compartiendo con tantas y tantas personas que han pasado por vuestro local.

 

La Gala del Autónomo tuvo lugar este  viernes 14 de noviembre a las 21:00 horas en el Auditorio de Oviedo.

 

Palabras de agradecimiento de Benjamín Meana a los asistentes, tras recibir el reconiocimiento:

 

Autoridades, Directivos y Miembros de FAPEA, Señoras y señores, buenas noches a todos.

Aunque no es mi fuerte el don de la palabra, me he tomado la libertad de desarrollar, en unos pocos versos, lo que ha sido y es, la historia de nuestra casa centenaria, no sin antes, agradecerles muy sinceramente el premio que  nos otorgan.

Dicen así:

Hace poco tiempo, poco…, tan solo se cumple todo un siglo

Desde que mis abuelos, peoneses ellos, aquí se establecieran

Les tocó lidiar, superándolo con alta nota, en tres contiendas…

Consiguiendo, poco a poco, colocar el nombre del CONGRESO

En lo más alto, sin duda, de la hostelería asturiana de la época.

 

Tras su obligado adiós…, pasado el medio siglo

El complejo hostelero a mis padres entregaron.

En la familia éramos ocho miembros, ocho

Todos pusimos grano y arena…, arena y grano

Logrando conseguir, entre todos, lo presente.

 

Aunque no lo parezca, han pasado ya cuarenta años

Desde que mis padres el testigo,de sus manos, me pasaron.

Han sido tiempos repletos de ímprobos esfuerzos

Arduas tareas, grandes dificultades y múltiples portazos

Muchas anécdotas, buenas sensaciones y grandes momentos.

 

Colocado todo junto, superarlo hemos podido

Gracias al núcleo familiar formado con mi mujer Olvido,

Que sin haber visto jamás ni cocinas ni fogones,

Me ayudó,con tesón, trabajo y sobre todo mucho amor,

A superar escollo tras escollo, hasta llegar al día de hoy.

 

Hoy, que siempre parecía tan lejano

Nos dio de bruces y nos ordenó tajante

Que el relevo generacional ya se produzca.

Carolina, nuestra hija, es la siguiente,

En hacerse cargo, en adelante, del negocio.

 

Debo decir sin ningún tipo de vacilo

Que gracias a nuestro hijo, nos ha venido del cielo

El mayor de los regalos, en forma de nuestro nieto

En proceso formativo, con tan sólo ocho años

Dispuesto para empezar, cuando proceda, un nuevo ciclo.

 

Las palabras, ya veis, jamás alcanzan

Si lo que hay que decir desborda el alma

Pero atenderme bien hijos al habla:

¡¡¡Tened la certeza de que cuando os haga falta,

A vuestro lado estaré, por si alguno me llamara!!!.

 

Conociendo la dificultad de los tiempos venideros,

Y Convencido de que serán menos duros y más provechosos,

Este padre que se encuentra en el ocaso de sus sueños

Proclama que nada más grande, pletórico y hermoso

Que de los suyos sentirse, constantemente ENAMORADO.

 

 

De nuevo, muchas gracias y buenas noches.

 

 

UN POCO DE HISTORIA DEL CONGRESO…

 

El  Congreso de Benjamín fue  fundado en 1914 por Benjamín Meana González y Asunción Riera Álvarez. En 1955, se hace cargo del negocio su hijo Benjamín Menan Riera (El Peque) y Nieves Gómez Troteaga. En 1967 efectúan una gran reforma, convirtiendo el establecimiento en Hotel, Sidrería y Restaurante.

 

En 1983, el nieto Benjamín Meana Gómez y Olvido Gracia Muñiz continúan con la sidrería, hasta que en 1996 se transforma en la sidrería actual, verdadero rincón de asturianía que encierra  recuerdos y secretos que la convierten en “catedral” sidrera por excelencia.

  Carolina Meana ya es la cuarta generación que  a partir de ahora  pondrá toda su pasión al  frente de la emblemática sidrería de Villaviciosa