GM Llama Ello ruta 4 julio-Covadonga-Porros de Vizcalluenga-Olla de San Vicente - Puente Dobra.
Para apuntarse a esta salida se puede acudir al Polideportivo Municipal (de Villaviciosa) o llamar a su número de teléfono: 985891204. El límite para inscribirse es el jueves 2 de julio.
El próximo SÁBADO día 4 de julio el Grupo de Montaña Llama Ello tiene salida a la Montaña de Covadonga, para recorrer las vegas y majadas de las estribaciones del Macizo de Las Peñas Santas, en los límites noroccidentales del Parque Nacional de los Picos de Europa —cuencas de los ríos de Reinazo y Dobra—, con ascensión a Los Porros de Vizcalluenga, balconada natural sobre el desfiladero de este río.
Casa del Río La Vara
Río Dobra
Esta travesía desde Covadonga a Puente Dobra —en la mecedura de los ríos Sella y Dobra— podría considerarse fácil, sino fuera por el estado de abandono de los viejos senderos que recorre, que sucumben ante el barrizal y el matorral. Para salvar, en lo posible, este escollo, la ruta propuesta aprovecha el trabajo de desbroce de la carrera de montaña XtremeLagos y la red de pistas que vertebran las majadas o aisladas cabañas de la cuenca del Dobra. Se estima una duración de 6 o 7 horas para completar el recorrido, una hora menos para los que optan por no subir a los Porros de Vizcalluenga.
Covadonga (Cuadonga) - Cueñe (Cuenye) El Carro
La ruta se inicia en la explanada de la basílica de Covadonga, caminando por el asfalto de espaldas a ésta, en dirección a La Torre —donde estuvo el Cuartel de la Guardia Civil— y al edificio donde están los baños.
Al otro lado hay una pequeña zona de aparcamiento, antes reservada a autocares, donde arrancan la senda peatonal que baja a Muñigo (Muñigu) —uno de los aparcamientos del Plan de Transporte de Los Lagos a la vera del Río Reinazo— y la pista que sube a Peñalba.
Esta pista gana altura, inserta na foresta del Monte Auseva, por las estribaciones noroccidentelas de Peña Sienra, pasando junto al depósito cuya traída de aguas desciende paralela —largos tramos— con el camino de Orandi, del que se aparta finalmente para finalizar su travesía, por encima de la Cueva de Covadonga, hasta este punto.
Aunque la pista principal conduce a los invernales de Peñalba, el trazado de la carrera de montaña XtremeLagos se desvía —a la derecha— por un ramal secundario en cuyos primeros pasos refresca un bebedero. Esta variante pasa por debajo de los invernales de Peñalba para dar comunicación a otros invernales del conjunto de Peñalba —una construcción que debió servir como vivienda— en el collado inferior al Collao Bustio, al que se pretende llegar, y a los que también sube un sendero tomado por la vegetación desde Muñigo (Muñigu), en el fondo del Valle de Reinazo.
Desde este enclave oculto de Peñalba, flanqueando por un sendero el cueto que separa ambos collados, se llega a un par cabañas, ya esquinadas en las abiertos prados de pasto de Peñalba, por los que se gana el Collao Bustio (455 m), cercado y aguas vertientes a la Riega Gustariega o de Fuente Fría, que mece en el río Reinazo en Muñigu.
Entiendo que se trata de una alternativa que evita meter toda una carrera por las praderías de Peñalba a que conduce la pista principal y por donde discurre el SGR 105, Ruta de las Peregrinaciones (Oviedo - Covadonga).
Ambas variantes confluyen en el Collao Bustio, debiendo superar el cierre de los prados; por la esquina superior de éstos se busca el sendero que ladea a media altura sobre los bajíos de la Riega Gustariega, afluente por la izquierda del río Reinazo. El sendero, señalizado con las marcas rojas y blancas del Sendero de Gran Recorrido 105, arranca con un tramo malo con piso adaptado a la peña desnuda y resbaladiza que aflora en este tramo arbustivo, húmedo y de pozas de barro, del tamaño de una pisada, mal terreno para las vacas. Breve episodio que precede a un sendero más abierto con vistas a Cuadrabuelo (en la parte opuesta de esta cuenca) y al pueblo de Llerices, alto sobre el Valle del Reinazo, en los declives de Priena.
Gana altura enlazando las laderas inferiores de Peña Sienra, Sierra de La Raíz y Peña Cebeo, que vierten a esta cuenca fluvial por su vertiente occidental; en este tramo nada más destacar el paso por la Majada y Monte Estellero, donde apenas se conservan unas ruinas al lado del sendero y una vallina acosada por la vegetación.
Más arriba la vereda alcanza un ramal de esta Riega Gustariega, caminando paralelos. Por la izquierda sube el sendero que llega a las majadas de La Raíz y Espadañal —una de las variantes que comunican con Narves por las inmediaciones del Collao Cebeo—, pero mejor aprovechar las marcas del SGR y lo que queda de las trazas que aún pueden quedar del paso de los corredores de la XtremeLagos. Así se cruza la riega y se asciende, a contramano, hacia la Majada de Soperi de Abajo. Ya por esta loma entre los dos brazos de la cuenca de la Riega Gustariega, se pasa a Soperi de Arriba, con vista al cordal que se venía rodeando, separado, por el Collao Cebeo, de la Sierra Los Torneros, por la que transcurre el paso apuntado a los pastos de Narves, a que ahora nos dirigimos por esta variante de Soperi.
Se dejan las cabañas de Soperi, a la sombra del disperso arbolado que las resguarda, para remontar la loma de pasto; enseguida se entra na Cuenye El Carro, restos de un camino del puerto bajo de porte más solariego. Este breve ramal choca con la pista de Narves, no hace tanto un camino de buen tránsito. Enfrente toda la cuerda de Los Porros, que marcan el siguiente paso de esta ruta.
Peñalba y Priena
Cuenye El Carro - Narves - Los Porros de Vizcalluenga (Viscalluenga) - Ñajuentes (Ñajuen)
Una vez en la pista de Narves, girando a mano derecha se llegaría directo, sin más problema, a (la Majada de) Ñajuentes, alternativa para los que no deseen subir a Los Porros.
A mano izquierda, apuntado al Este y a la Sierra Los Torneros, la ruta principal se encamina a Narves. La pista va girando en sentido Sur para entrar en los pastos de Narves, en la hondonada recogida al amparo del cordal de Los Porros.
Grandes invernales se esconden en una mancha de buenos árboles, algo separados de lo que ahora es un sendero de tierra del ganado, que busca abrevar en un manantial que nace y se sume en la misma vega.
Sobre esta poza continúa el sendero para afrontar la subida a la Majada de Vizcalluenga, en la collada que corona esta hondonada de Narves. Son cabañas que regentan prados muriados con penachos de arbolado; cerca de la collada el sendero está tomado entre matas arbustivas y matorral.
La trastienda de Vizcalluenga vierte a la cuenca del río Dobra; en este punto un atisbo de vereda comienza a faldear por la cara sudeste del conjunto de Los Porros; pronto ha de ganarse altura para alcanzar una traviesa superior, quedando por encima de la Majada Pegoyos, un rincón de peñascos y cueva sobre las caídas del Dobra.
Una vez en la vereda ya se dobla a La Vegona, una alargada vega regentada por un árbol caído, que ya encauza nuestro recorrido. Al otro lado el sendero accede a un escalón superior, El Llano La Peña, para devolar a Valluengu. Toda la mole de Los Porros queda a nuestra derecha, pero antes de coronar la collada que pasa a Valluengu, se va tirando hacia los cantos del lado opuesto. Una cruz señala la cima de nuestro objetivo: El Porrón de Valluengu (935 m). Este canto está colgado sobre el Desfiladero del Dobra que, junto con el Porru El Collao La Cueva (en la Sierra Bescova o Viscoba), son las torres de entrada a esta entalladura de las Meceduras que vertebran el Macizo de Las Peñas Santas y el submacizo del Precornión (con techo en el Canto Cabronero). Esta atalaya es, pese a su modestia, una de las mejores balconadas de la Montaña de Covadonga.
Soperi desde Riega Gustariega
Porros de Vizcalluenga, Macizos del Cornión y Precornión
De la cumbre se continúa a la collada que precede al peñasco contiguo, para dejarse caer a Valluengu, una vallina que mira a los referentes de la última parte del recorrido: Los Payares, La Corona, Valdimiera y el morir del Dobra.
En el remanso final de Valluengu se retoma la vereda que dobla a Jucárabu, un jou —en el extremo del cordal opuesto a Narves— donde se esconde esta majada, también al abrigo de buenos y viejos árboles, que aprovecha el pequeño rellano fértil con prados muriados.
Por la cueñe que escapa de Jucárabu ya se da vista a la próxima Majada de Ñajuentes, enlazando —bajo la loma donde está la fuente de la majada—con el resto del grupo que ha optado por atajar por la pista desde la Cuenye El Carro.
Ñajuentes - Los Payares - Hoya de San Vicente
Un grupo de cabañas de Ñajuentes se afincan en la alameda por la que discurre la pista; otro grupo se aparta solicitando cobijo al cerro de la majada.
Al poco están las cabañas de Pozobal, en un callejo —otrora empedrado, hoy pista— a la sombra del arbolado. La pista gira en llano a la derecha entre los prados de la majada; el camino más directo a la Hoya de San Vicente abandonaba la pista, descolgándose vaguada abajo por el costado del prado inferior —coincidiendo en los primeros metros con un ramal de pista que muere en una cabaña con su prado anejo, al otro lado de esta valleja— para internarse en la umbría de la Riega El Carrizal (límite del Parque Nacional de los Picos de Europa). Ya en travesía se dirigía al Prau Antonio y, bajo los prados de la Casa del Río La Vara, descendía al par del Río La Vara.
Un sendero que, en pleno invierno de hace más de veinticinco años —con los helechos dormidos y la naturaleza en letargo—, ya estaba abandonado; apenas resistían ruinas y pomares silvestres; hoy monte casi exclusivo para las batidas de jabalí.
El acceso pastoril a estos aislados y diminutos retales de pasto y ruinas, acuciados por el monte, se hace desde la pista troncal de Los Payares, de la que descienden los ramales secundarios de esta vertiente del Dobra. Por eso, como se hizo en otras rutas del GM Llama Ello desde el año 2002, es preferible dar un rodeo por Los Payares que internarse con un grupo en caminos perdidos y tomados por el monte.
Así que se continúa por la pista troncal, que camina hacia el pueblo de Següenco (Següencu), siguiendo en sentido opuesto las marcas del (S)GR 105, por la parte alta de esta vertiente del Dobra, enlazando las majadas de Los Payares como Xeriz y Mosquín.
En la majada de Españéu, una abierta collada aguas vertientes al Dobra y al río Güeña, se encuentra la principal encrucijada de pistas: a la derecha baja un ramal al pueblo de Torió —un altozano sobre el Valle del Reinazo—; unos metros más allá está el ramal de pista que se debe tomar, dejando la pista principal y la señalización del (S)GR que inicia un repecho con dirección a Següencu.
Este ramal de pista de Españéu baja directo hacia la cuenca del Dobra; es una vaguada abierta desde donde contemplar el conjunto de Los Porros (con el Monte Carrizal, Valluengu y El Porrón de Valluengu), el Porru El Collao La Cueva —a cuyos pies dobla la Senda del Arcediano, en su bajar a Vis y Puente Dobra— y El Carriá, cumbres que jitan las cuencas del Dobra y del Sella.
Los Payares, Monte Carrizal y Porrón de Valluengu
En la siguiente encrucijada se toma el ramal de la derecha —de frente se bajaría al Monte Carrizal— para pasar a una vaguada paralela delimitada por el canto calcáreo de La Corona, una xerra que se precipita hacia los bajíos del Dobra.
Na cabecera de esta nueva vaguada, el cierre de una cabaña remozada, en una revuelta de la pista, entorpece el paso al sendero que, atravesando el crestón Sudoeste de La Corona y la cabecera del Río La Vara, pasa a Villangosto (Villangostu), donde se enlazaría con la pista que muere en La Pandiella, paso a la Casa del Río La Vara o a San Vicente y que coincide, en parte, con la carrera de montaña Kangas Mountain y un Sendero de Pequeño Recorrido local de Cangas de Onís.
Más directo sería bajar toda la larga y en tramos descuidada pista hasta su final, en una cabaña reformada como vivienda estacional. El extremo de la pista apunta a un sendero que atraviesa el canto o afloramiento calizo que separa esta vaguada del Río La Vara, en los bajíos de La Corona, peña más destacada de las majadas de Los Payares. Esta vereda cae sobre la Casa del Río La Vara, una vieja casería solitaria en un collado sobre la Hoya de San Vicente.
A contramano, en el rellano donde está sita la casa, baja un senda, por la izquierda de los pendientes prados de casa sin acceso rodado; aquí se cruzaría con la ruta perdida de Pozobal a San Vicente por el Prau Antonio; enlazada la ruta con este atisbo de sendero, bajaría —otra vez a contramano— por debajo de los prados de la casería, para internarse en La Mata, bosque por el que discurre el Río La Vara en su morir en la Hoya de San Vicente.
Hoya de San Vicente
Otro camino nace también en la Casa del Río La Vara, éste es más frecuentado porque era el acceso a esta casería cuando se vivía en ella, y fue el seguido por el grupo de montaña Llama Ello en las travesías por esta zona. Transpone el collado de esta casería y bajo un paré —de tonos ocres y grises del que se descuelgan enredaderas—— se dirige al Río La Vara por La Mata, para vadearlo y atravesar otro contrafuerte calcáreo. En este tramo ganado a la peña, libre de bosque, y desde la altura, se ve la hoya del Dobra y la Majada de San Vicente que le da nombre.
A la salida de la zona de peña, en una gravera, baja el sendero antes apuntado (pequeño recorrido local y tramo de la Kangas Mountain) de Villangostu y La Pandiella; el camino principal se adentra en el Monte Valdimiera y termina en Tornín, cerca de Puente Dobra. Para bajar a La Hoya, al poco de pasar el cruce, hay que descolgarse por el bosque, vaguada abajo, para recalar en la Majada de San Vicente.
Esta abierta pradería es afamada por el recodo del río Dobra llamado Hoya de San Vicente, también escrito Olla según el sentido figurado que se quiera dar al término, pues no es más que una poza del río Dobra, si bien la más guapa de las que presenta desde la mecedura de la Riega Carrizal hasta su apagar en Puente Dobra.
A esta hoyada profunda de aguas esmeralda llega el río en rápidos espumosos; como playa de Cangas de Onís más que arena presenta cantos rodados donde se depositan los ramas arrastradas por el río.
Hoya (Olla) de San Vicente - Puente Dobra
A la Olla de San Vicente llega una pista que continúa río arriba, aunque dicha pista no es accesible (pista abierta para una obra a finales del siglo XX), pues la corta el río en tres tramos. Así que se reemprende la andadura por un sendero que camina por la margen derecha del Dobra. Tiene una parte delicada al final —pues la ruta a La Olla se vende como un paseo apto para todos el mundo—, al tener que librar otra de la franjas calizas que delimitan las vaguadas que vierten al Dobra. Pasado este episodio de pulida llambria sobre las pozas del Dobra, ya se enlaza con la pista en su tramo de acceso a prados y cabañas.
Puente Vieyu (Viejo) —puente medieval de un solo y gran vano— apunta el final de este recorrido y de la Senda del Arcediano, que llega a este puente procedente del pueblo de Vis, cuya presencia ha sido constante prácticamente desde Los Porros, por su emplazamiento recortado en los declives de las sierras que delimitan la cuenca del Dobra por su margen izquierda.
No faltan muchos metros para llegar a Puente Dobra, puente de la Nacional de la carretera del Pontón —a unos 4 km de Cangas de Onís— donde el Dobra dona sus aguas al río Sella.
Para apuntarse a esta salida se puede acudir al Polideportivo Municipal (de Villaviciosa) o llamar a su número de teléfono: 985891204. El límite para inscribirse es el jueves 2 de julio.
Gracias por la noticia y fotos a Ricardo Miyar
Hoya de San Vicente y Los Porros