Querida Bea; muchas gracias por tu receta y regalo. Me  he puesto estas  gafas estrambóticas y en efecto, veo todo diferente. La plaza de abastos  está resplandeciente: No me asustan los síntomas de una crisis voraz. José,  el sucesor de los Cortina, es un empresario ejemplar,; pese a su juventud  maneja la crisis con mucho valor y no ha despedido un solo empleado. En el  mercado de Abastos no ha habido despidos. Sin embargo, en estos días podría producirse uno si no se toma en consideración la solicitud  de la  titularidad de Los locales de Productos Asturianos Mari, presentada por  María Eugenia, que  lleva un año como dependiente del mismo  y ha mostrado  su capacidad.  Espero que el Ayuntamiento tenga en consideración estos  criterios y que podamos vanagloriarnos de tener una plaza de Abastos que no  haya producido ningún despido.

 

 

 

            Las gafas me han llevado a otros horizontes. He visto el mercado  de excelencia del que ya disfrutamos, con productos ecológicos provenientes  de nuestro municipio, con la calidad de nuestros aldeanos y de nuestros  artesanos, donde nuestros artistas exponen y venden. Un paraíso natural y  cultural donde nuestros visitantes pueden ver todo eso que hace nuestra  exquisitez, que sin estas gafas vemos a penas.

 

 

 

            Muchas gracias, Bea. Soy mucho más feliz, solamente porque veo  lo que hay y en lo que no me fijaba con la misma intensidad porque la crisis  y lo feo  atraían mi atención. Hay mucho más hermosura de lo que queremos ver. Tengo que lograr que otros se pongan tus gafas y lo vean así. Esta  plaza de abastos es una de las pocas que se han conservado, tiene  posibilidades de expansión, para hacer de ella un centro comercial moderno  que ofreciera todo, como los supermercados y que mantuviera la exquisitez y  la identidad actuales. Cuando me quito las gafas no lo veo imposible.

 

 Hay  argumentos; no se ha perdido, pese a la crisis, un solo puesto de trabajo:  hay marca, una calidad de productos que no encontramos en los supermercados,  hay excelentes precios, hay humanidad, hay artesanos y aldeanos... Hace falta solamente un esfuerzo más para ampliar la presencia de los que tenemos  que ponernos las gafas para verlos y para hacer del mercado un escaparate y  un centro de venta de los productos de tantos artesanos, artistas, productores, diseñadores y desde luego, hosteleros.

 

 

 

            No creo necesitar las gafas para verlo. Es muy posible, pese a  la crisis. Bastaría con pensar en la joya que tenemos; no hay paro en la  plaza de Abastos. Además, es un poco mi casa. Fueron los primeros que me  acogieron y son un poco mi familia. Observo que para muchos, ocurre algo  parecido. En el mercado de abastos se encuentra uno gente muy "guapa", por la que nos preocupamos cuando no la vemos. Puesto que he mencionado a José, no  me privaré de hacerlo con su abuela, Josefina, que me ha tenido en ascuas hasta que nos ha vuelto, tan guapa como siempre.

 

 

 

            Todos los del mercado de abastos son amigos míos y no me parece oportuno mencionarlos, puesto que no hay excepción alguna. Ahora se trata de  Mostrar la solidez de una empresa con grandes gastos de mantenimiento y el  mal precedente que sería que María Eugenia no consiguiera la titularidad de su negocio. Se lo ha trabajado.

 

 

 

            Este paso sería el primero, resiste la crisis, no genera paro.  Habría que pensar en una acreditación que lo reconociera y lo divulgara. Para un cliente es muy importarte saberlo o al menos, para mí lo es. Hay que dar marcha a la plaza de Abastos. Hay que dar  más espacio a los aldeanos,  artesanos, productores  y artistas locales.  Yo creo que podría ser muy  positivo para la Comarca de la Sidra  y para la marca de Asturias Paraíso  Natural y Paraíso Cultural, porque los tenemos ambos y no los vemos sin las  gafas que me ha regalado mi amiga Bea. Es como si volviera a ver aquella  maravillosa película. "El color púrpura.

 

 

 Carlos Ortiz de Zárate

 

Para www.VillaviciosaHermosa.com

 

Mayo 2012

 

 

Carlos Ortiz de Zárate, acaba de obtener el Accésit en el “II Premio Oscar Wilde de Novela Breve” con la novela, “Cowboy from Brooklyn”  una historia que comienza en Nueva-York a principios de los 60 y termina en Villaviciosa en la actualidad