Tras toda su vida dedicada a la  tienda  bar Casa Eladia en Rozaes, Villaviciosa,  Ángel Díaz García de 88 años y Tere Sopeña Sánchez de 83, dedican ahora su tiempo de jubilación a cosechar la  huerta  ‘Los Corrales’ de  esta localidad maliayesa.

 Una  generosa  y rica huerta dónde puede se puede encontrar de todo y  en abundancia, fresas, fabes,  patatas,  coliflor, vainillas  lechugas, pimientos, repollos o lombardas.  Pero este año   la estrella de la cosecha son  docenas de cebollas que superan el kilo de peso, con algunos  ejemplares de casi 1,400 kg. y más de 50 centímetros de circunferencia.

Tere Sopeña y Angel Díaz con las cebollas

No nos explicamos este crecimiento tan desmesurado. Llevamos 30 años plantando en este huerto y siempre habíamos tenido cebollas grandes, pero tan impresionantes  como este año  nunca”,  declaran Ángel  y Tere,  sorprendidos por los enormes ejemplares como nunca  habían visto antes

 

 Una  cosecha para la que dicen no  tener ningún secreto especial,  pero si muchos cuidados,  trabajo y dedicación. “Planté seis cientos de  cebollín de grana propia,  más de un cientu nacieron de un tamaño espectacular.  La  huerta es muy soleyera,  con tierra negra a la que  nunca le da el nordeste y así  no se reseca;   mantiene cierta humedad y  no echamos ningún tipo de abono que no sea natural   sin abonos químicos.  Los cuidados son los generales pero fundamentales, como lo hicimos toda la vida, sallarlas a menudo y quitarles la pación pa que no las tape”, explica Ángel, quien  se encarga principalmente del trabajo del cultivo  y  de Los Corrales

Cebollas de 50 cm.

Estos cosecheros explican que este huerto y sus  cuidados son uno de sus mayores entretenimientos y que no venden nada de lo cosechado. “Solo plantamos para consumo propio  y para que lleve a casa nuestra hija, y siempre regalamos algo  a familiares y amigos. Les cebolles les enristramos y   tenemos para todo el añu. pero voy a hacer unes riestres con les más grandes para regalárselas a nuestra sobrina, Paula Sopeña, que es la que regenta ahora Casa Eladia,  y que adorne con ellas el bar y  comedor”, dice Tere Sopeña orgullosa  de una cosecha de record, y de unas cebollas convertidas ya en  estrellas de la huerta de Rozáes