Fotos y Sermón. Villaviciosa celebra con fervor la Procesión del Encuentro del Miércoles Santo
Ver/leer el Sermón del Encuentro del Rvdo. D. Celestino Riesgo Iglesias, párroco de Santa María de Villaviciosa
La emoción, la tradición y el fervor religioso volvieron a llenar ayer las calles de Villaviciosa con la celebración de la Procesión del Encuentro, con el acto más emblemático del Miércoles Santo. La ceremonia conmemora el momento en que Cristo se encuentra con la Verónica, San Juan y la Virgen María camino del Calvario, una escena profundamente arraigada en la memoria colectiva de la villa.



Con más de 350 años de historia, esta procesión es una de las manifestaciones religiosas más queridas por los maliayeses, que la viven con una intensidad especial. Ayer no fue una excepción: una multitud abarrotó el casco histórico para acompañar los pasos y participar en un acto que forma parte esencial de la identidad de la Pascua local.
La jornada comenzó a las 18.00 horas en la Iglesia de la Oliva con un concierto de polifonía religiosa ofrecido por la Coral Capilla de la Torre. A las 19.00 horas tuvo lugar la Eucaristía en la Iglesia de las Clarisas, antes de que, ya a las 20.45 horas, las imágenes del Cristo, la Verónica, San Juan y María salieran desde la Iglesia Parroquial rumbo a la Plaza del Ancho. Allí se celebró el tradicional Sermón del Encuentro, pronunciado por el Rvdo. D. Celestino Riesgo Iglesias, párroco de Santa María de Villaviciosa, quien vive este año su primera Semana Santa en la villa.
(El Sermón del Encuentro se puede leer completo a continuación de esta nota)


_.jpeg)
Uno de los momentos más destacados fue la participación de numerosos niños, que portaron estandartes, farolillos y pequeños pasos, o acompañaron la procesión vestidos con la túnica de Semana Santa, aportando un aire de continuidad generacional a la tradición.




Además, la imagen de Jesús Nazareno volvió a ser llevada a hombros después de medio siglo, gracias al estreno de las nuevas andas realizadas este año por el prestigioso tallista zamorano José Antonio Pérez.



Las celebraciones continuarán en los próximos días con los actos del Jueves y Viernes Santo, los más multitudinarios del calendario litúrgico local, y culminarán con la Procesión de la Soledad el sábado y la celebración del Domingo de Resurrección.
Este jueves, la Semana Santa maliayesa prosigue con la Eucaristía de la Cena del Señor a las 17.00 horas en las Clarisas y a las 19.00 horas en la Iglesia Parroquial, acompañada por el Coro Parroquial. La Procesión del Calvario partirá a las 20.45 horas desde la Parroquial, con acompañamiento de la Banda de Música de Villaviciosa y la Banda Unión Musical del Principado. De 23.00 a 24.00 horas, la Iglesia de las Clarisas acogerá la Hora Santa.
El Viernes Santo, la plaza de San Francisco será escenario del acto más multitudinario de la Semana Santa el Sermón del Desenclavo. La jornada comenzará a las 12.30 horas en la Iglesia Parroquial con la liturgia de la Muerte del Señor, con acompañamiento del Coro Parroquial, y continuará a las 17.00 horas con la misma celebración en las Clarisas. A las 19.00 horas tendrá lugar el Sermón del Desenclavo y la Procesión del Santo Entierro, con la participación de la Coral Capilla de la Torre, la Banda de Música de Villaviciosa y la Banda de cornetas del Regimiento Príncipe Nº III.

SERMÓN DEL ENCUENTRO (Miércoles Santo)
Sermón del Encuentro: Rvdo. D. Celestino Riesgo Iglesias, párroco de Santa María de Villaviciosa,
Silencio ... Silencio en el alma ...
Hoy Villaviciosa no es solo La Villa ... hoy nuestra Villa es Jerusalén. Hoy nuestras calles no son simplemente calles ... son el camino del Calvario. Y nosotros no somos solo espectadores ... somos parte de esta escena.
Porque lo que vamos a contemplar ahora no es teatro, no es tradición sin más ... es un auténtico misterio vivo, un Evangelio que se hace carne ante nuestros ojos, ante nuestra mirada curiosa.
Hoy la cruz vuelve a abrirse paso entre nosotros, y hoy cada uno tendrá que responder ... en lo más profundo de su corazón. Responder en este misterio una pregunta que resuena con fuerza: ¿ Dónde estoy yo en este encuentro?
- JESÚS ANTE NOSOTROS, JESÚS PASA ... Y LA VIDA SIGUE
Entra Jesús Nazareno
Ahí viene ... Jesús avanza con la cruz ... Cansado. Herido. Solo.
Cargado con una cruz, que no solo es de madera, es la cruz del peso del pecado del mundo, cruz del dolor de tantos hombres y mujeres, es tu dolor y el mío.
Y lo más impresionante no es solo su sufrimiento ... sino que la gente sigue a su alrededor, que muchos lo miran ... pero nadie hace nada.
Pero esto no es cosa de hace más de dos mil años, porque esto sigue pasando hoy, porque Jesús sigue pasando por nuestra vida:
- en una persona que sufre
· en un enfermo
· en un anciano que se siente solo
· en una familia rota
· en tantos atentados por la vida
· en alguien que necesita una palabra y no la encuentra
· en tantas guerras de presos y opresores
Y muchas veces ... nosotros seguimos de largo, seguimos a lo nuestro. Estamos ocupados. Tenemos prisa. Y nos podemos decir: "Ya ayudaré otro día" ... "Ahora no me viene bien" ...
Y así, sin darnos cuenta, Jesús pasa ... y no nos detenemos, seguimos a lo nuestro.
- VERÓNICA: EL VALOR DE ACERCARSE
Pero ... ¿ de verdad que no hay nadie?, ¿No habrá alguien que se acerque?, ¿No habrá alguien que tenga misericordia?, ¿No habrá nadie que tenga compasión?, ¿Nadie que se atreva a romper el miedo?
Y sí ... sí hay alguien, aparece una mujer.
Entra la Verónica
Miradla ... Verónica no hace algo espectacular, no cambia la condena, no le quita la cruz, no tiene poder, no tiene fuerza, pero tiene algo que hoy le falta tanto a este mundo y al que lo habitamos, corazón.
La Verónica hace algo muy sencillo ... pero muy grande: Se acerca cuando nadie se acerca, se acerca cuando es peligroso, se acerca cuando todos miran.
Y limpia el rostro de Jesús. (se muestra el paño) Y en este gesto queda grabado para siempre el rostro del Señor.
Hoy nuestro mundo necesita muchas "Verónicas", no hace falta hacer cosas grandes, simplemente acercarse y escuchar de verdad, acompañar sin juzgar, acercarse al que nadie quiere, solo basta tener gestos pequeños ... pero llenos de amor
Porque a veces pensamos: ¿ Qué puedo hacer yo? No puedo cambiar nada ... y quizás tengamos ahí, a tu lado una persona que está esperando a que alguien se le acerque. ¿Serás tú o seguirás mirando?
Porque tú, sí puedes hacer mucho: Una llamada, una visita, un gesto de cariño, una palabra a tiempo.
Y eso ... queda grabado en el rostro de Cristo.
- SAN JUAN: LA FIDELIDAD EN MEDIO DEL DOLOR
Pero ante todo esto, surgen más preguntas: ¿ Dónde están los suyos?, ¿Dónde están los amigos?, ¿Dónde están los discípulos?
Han huido. Y esto también nos toca ... nos duele ... porque nos retrata.
Porque muchas veces somos cristianos ... pero solo cuando es fácil, cuando todo va bien, cuando no hay problemas, cuando no hay que comprometerse
Pero cuando llega la cruz ... cuando llega la dificultad ... cuando hay que dar la cara ... desaparecemos.
Pero no todos, aparece uno.
Entra San Juan
Juan no huye, no entiende todo, no tiene respuestas, no puede evitar el sufrimiento ni el dolor ... Pero permanece. Y eso es la fidelidad .... El quedarse, el no huir, el no esconderse, el no abandonar. Permanecer fieles
Hoy necesitamos ser como Juan, cristianos como San Juan, cristianos que no abandonen la fe cuando vienen las cosas mal, que no escondan a Cristo y que permanezcan junto a la cruz.
Hoy el Señor no nos está pidiendo que lo entendamos todo, nos pide algo más sencillo, que no le dejemos solo, en tu fe, en tu vida, junto a la cruz ...
Porque seguir a Jesús no es solo hacerlo en la luz ... es también en la oscuridad.
Y Juan tiene una misión difícil, dura: ir a la Madre, anunciar el dolor, porque amar, el amor nos lleva a hacer en ocasiones cosas que duelen: decir una verdad incómoda, dar una mala noticia, acompañar un sufrimiento y eso es también amar, amar también en el dolor y el sufrimiento.
- MARÍA DOLOROSA: EL SILENCIO QUE AMA
Y ahora llega el momento más profundo, porque hay momentos que no se pueden explicar, no hace falta decir mucho, porque hay dolores que no se explican, se contemplan.
Ahí viene la Madre ...
Entra la Dolorosa
No corre, no grita, no se desespera, solo camina, camina con el corazón atravesado. María se encuentra con su Hijo.
No hay palabras, no hay discursos, solo miradas al encontrarse con su hijo ... Madre e hijo, dolor y amor, cruz y entrega.
No se dicen nada ... Porque hay dolores que no necesitan palabras ...
Este es el amor verdadero: El que no huye, el que no abandona, el que permanece incluso cuando no puede hacer nada
¿Cuántas veces en la vida hemos querido arreglarlo todo ... y no hemos podido?
Y sin embargo ... lo que más necesitaba la otra persona era simplemente que estuviéramos.
Piensa en una madre junto a la cama de un hijo enfermo ... no puede curarlo ... pero está.
Piensa en alguien acompañando un duelo ... no puede quitar el dolor ... pero está.
Piensa en Dios contigo ... no siempre quita la cruz ... pero nunca te deja solo, Él Está.
- EL ENCUENTRO QUE CAMBIA EL CORAZÓN
Este encuentro no cambia la cruz, ni la quita ... pero lo cambia todo, transforma la manera de vivirla. Porque cuando hay amor, la cruz se lleva de otra manera
Y eso es lo importante, porque todos tenemos cruz, todos tenemos preocupaciones, problemas familiares, enfermedades, cansancios, luchas interiores
La cuestión no es si hay cruz ... la cuestión es como la llevamos.
Hoy, en esta plaza, no solo se encuentran Jesús y María, Dios quiere encontrarse contigo, en tu vida concreta, en tu historia, en tu propia Cruz y tenemos tres caminos para este encuentro, el camino de Verónica, acercándonos al sufrimiento, el camino de Juan, permaneciendo fiel y el camino de María, camino de amor hasta el extremo
- PARA NUESTRA VIDA
Ahora ... después de este encuentro, la procesión continúa, pero que no siga solo por la calle, que progese en tu corazón, lleva contigo este encuentro y vive esta semana acercándote a alguien que lo esté pasando mal como Verónica, permaneciendo y no abandonando en un momento difícil como Juan y acompañando en silencio, con amor hasta el final como María.
No hace falta hacer cosas grandes, hace falta hacerlas con corazón. Cuando veas a alguien en la cruz, no solo mires, acércate
- CONCLUSIÓN
Este encuentro no es solo de hace siglos ... este encuentro es hoy.
Jesús sigue pasando, sigue cayendo, sigue mirando.
Y hoy te pregunta: ¿ Te vas a acercar ... o vas a mirar desde lejos?, ¿Vas a permanecer ... o vas a huir?, ¿Vas a amar ... o vas a quedarte indiferente?
Dime ... en lo más profundo de tu corazón: ¿ Dónde estás tú hoy en este encuentro? Y os dejo una pregunta que podéis rezar durante estos días, no son deberes, del colegio o tarea del trabajo que me llevo a casa, es una llamada a mirar tu corazón, para ver el mejor camino para poder amar, amar con mayúsculas
¿En qué momento concreto de mi vida estoy llamado hoy a ser como Verónica, Juan o María?
ORACIÓN FINAL
Señor Jesús, que no pasemos de largo ante tu dolor.
Danos el corazón valiente de Verónica, la fidelidad de Juan, y el amor silencioso de tu Madre.
Y que, acompañándote en tu cruz, aprendamos a descubrirte en la vida de cada día. Amen
