Vicente Alonso

Después de más de 40 días  de confinamiento  las  calles de Villaviciosa recobraron ayer domingo  'cierta normalidad' con la  alegría que daba el ver a los primeros niños  acompañados de adultos, salir  de paseo. Una jornada  en la que  no colaboró el buen  tiempo,  pero  donde  pudieron más las ganas de salir   de algunos  niños con  padres, aunque con  salidas  que fueron más bien escasas 

 

 

 

  Jessica  Fernández con  su hijo Aarón Santos de  4 años  acompañados de   su perrita 'Yanira'

 

”Ya teníamos muchas ganas  de pisar la calle juntos,  aunque sea para algo que parece  tan  simple como disfrutar de un paseo”, decía  Jessica  Fernández acompañada  de su hijo Aarón Santos Fernández de casi  4 años que   quiso salir con   su  perrita ‘Yanira’.  “Muchos   días lo llevó mal, porque siendo tan pequeño   no entendía que no pudiéramos salir  de casa para jugar con   sus  amigos”,  explica  Yessica. Mientras que Aarón  que se mostraba muy contento estaba de estreno de playeros y pantalones,  tras no poder hacerlo el Domingo de Ramos

 

Angela y Alvaro Rodriguez en el parque de La Barquerina

 

 

Guardando las distancias y otras recomendaciones  para este y otros días venideros,  y después de más de  seis semanas de cuarentena se notaba alegría en las caras de pequeños, y  prudencia en la  de los mayores con  hijos  ‘casi de la mano’. “Los niños  creo que se adaptan mejor que nosotros los mayores  a cualquier  circunstancia,  o a  cambios nuevos en sus vidas, pero estos  han  sido  días muy  complicados.  Tenían  ya ganas de salir, más que  ganas era una necesidad”, aseguraba  Daniel Rodríguez de paseo por la Barquerina con sus hijos, Alvaro de 11 años que salía en bici,  y Angela de  7   quien eligió un  patinete. Los hermanos   manifestaban, “teníamos  muchas ganas de poder salir a dar una vuelta  y jugar,  también  tenemos ganas de   ver a  los abuelos y  amigos y amigas del cole. Para cuando podemos volver  nuestras   tareas y deberes están  al día”,  decían muy contentos

 

Emilio y Amelia Rodriguez en el parque de Santa Clara de La Villa

 

Tampoco tuvo miedo a la lluvia,   Emilio Rodríguez que   paseaba  con su hija Amelia de 12 años,  quien explica su día  a día del confinamiento.  “Hice deberes mañana y tarde,  una hora diaria de ejercicio;  también  videollamadas  con mis amigas, y veo series en Netflix. A las 8 salgo todos los días  a aplaudir al balcón”. Sobre su  primera  salida apunta, “como tengo terraza pues suelo salir a ella a que me dé el aire. Aún así claro que quiero salir a la calle,  pero la idea de salir en estas circunstancias pues no me gusta mucho. Pero un  poco de  tiempo  para que salgamos nos va a sentar bastante bien.  Aunque yo ya no pienso mucho en salir a la calle,  si no en ver  pronto a mi familia, abuelos, tios, primos y amigos...   es lo que de verdad echo de menos”, decía muy seria Amelia

Su padre  Emilio añadía, “Ahora sí que  no hay  que bajar la guardia y seguir cumpliendo  con todas las normas y  medidas,    haber si  así pasa todo pronto, y   todos   podemos volver a la vida   'casi'  de antes“.  

 Un  sentir   mayoritario  con el que hoy  lunes todos prometían  y  esperaban poder  salir de nuevo,   pero  eso sí  a lugares con poca gente y respetando  las normas de salida. Ese es otro  buen  reto  también a cumplir 

 

Las gemelas, Clara y Sofía de 8 años, con  su hermana  Inés Ordieres  de 9,   acompañadas de  su madre Cristina Pérez,  salieron de paseo principalmente  para poder ver a los   abuelos de las niñas  que las esperaban asomadas  a la ventana para verlas

 

Borja Fernández y su hijo Javier de 4 años, salían a comprar el periódico La Nueva España. A Javier se le notaba muy emocionado y contento.  Tras recoger la prensa y ver que  dejaba  de orbayar iban a coger la bicicleta de Javier  para dar un pequeño paseo

 

El tiempo no colaboró, y la prudencia de niños y papás dejó muchas calles casi vacias