Vicente Alonso

Tras más de 30 años  de  su vida  dedicados a la política por vocación,   a  Ramón, “Monchu” Liñero de 75 años,   le llegó tras la jubilación  la afición por la jardinería. Una actividad  de ocio   que se ha convertido actualmente,  en  su mayor entretenimiento  y  hobbie más importante. 

“Siempre he sido un enamorado de la jardinera, las plantas y las flores. La prejubilación en Hidroeléctrica del  Cantábrico hace 18 años,  fue  un momento perfecto en mi vida para dedicarme  a esta afición de lo más   relajante y  saludable”, explica Liñero,  “como no me gustaba el fútbol, me dediqué a la jardinería”,   añade medio en broma

 

 

  Ramón, “Monchu” Liñero 

 Ramón Liñero fue 12 años  concejal  en Villaviciosa  en dos  legislaturas  con el Partido Popular,   y  en  otra  con Foro Asturias.  Además  durante  tres décadas fue  alcalde pedáneo en la parroquia de  Tornón. Ahora Liñero  se ha convertido en el alma creativa de un  espectacular jardín que luce el entorno de la iglesia parroquial  de  San Cosme

Jardinero de vocación tardía    vive  rodeado este otoño  de  salvias, farolillos,  dalias, alegrías, pensamientos,  calas, geranios de todos los colores, crisantemos,  claveles turcos,  margaritas, gitanas  o zinnias. “Anualmente cultivo más de cien especies diferentes; también camelias,  narcisos, jacintos, gladiolos o lilios. Me gustan mucho las rosas que tengo de varias clases,  pero tienen muy poca vida”

 

Flores y acebos

“Este otoño vino mejor de tiempo y temperatura  para las flores  y plantas   que en la  primavera.   Y  a este  entorno  de la iglesia y cementerio  le da el sol casi todo el día”. En los alrededores de este templo maliayes  Liñero cultiva todo de semilleros propios, tanto las flores como  algunos arbustos como el lucido Callistemon, o el asturiano acebo. “Estas  son especies que adornan y me  gustan mucho, con ellas  hago algún injerto  para plantar.. Los ‘amorgono’,  para lo que hay que  coger una caña der árbol, quitarle un añillo de piel de unos tres centímetros, colocar musgo por fuera con plástico bien apretado y procurar que esté húmedo siempre,  hasta que salgan raíces. Esto igual tarde varios meses. Nunca vendo ninguna planta ni arbusto, todas son para la iglesia o cementerio. Pero a veces me gusta regalar alguna”

 

 

Sobre los secretos y cuidados  del jardín al que Liñero dedica varias horas diarias explica, “Primero te tiene que gustar sino no consigues nada, pero creo que lo más importante es el riego, cuando realmente lo precise, cuidar mucho  su limpieza,  y abonar algo también. Yo compro un ‘carru de cuchu’ al año, lo dejo  como decíamos antes ‘morcar’. Hay que dejarlo  que se vaya haciendo tierra, se criba y queda un abono muy bueno, lo mejor que hay. La pena es que  hay ya  poco estiércol, porque casi no  quedan vacas”,  explica el maliayés

 

“La política fue  una vocación  de servicio público que me gustó. Esta afición que  ahora ocupa  mi vida es muy gratificante,  y a la vez me da libertad en mi tiempo libre,  la recomiendo”, añade  finalmente  Liñero

Galería de imágenes del jardín de ‘Monchu’ en el enlace inferior

https://photos.app.goo.gl/8PWNyJdbXg7AYcFs9

 

 Iglesia parroquial  de  San Nicolás Tornón