Redacción – Villaviciosa

 

Recientemente varios vecinos de Villaviciosa han podido disfrutar de la observación de uno de los carnívoros más pequeños de Europa, y también de los  más difíciles de ver. El Armiño (Mustela erminea) es un mamífero de un tamaño aproximado al de una ardilla,  aunque de hábitos terrestres. El entorno de la Ría de Vsllaviciosa con sus prados húmedos y porreos, y los prados y zonas arboladas del río Linares parecen ser un entorno ideal para esta especie. Como una de sus presas habituales es la rata-topo que tanto abunda este año en los prados, esta puede ser la causa de que hayan sido vistos varios ejemplares de armiño por la zona,  por la carretera del Puntal,  y en los caminos del entorno de la ría.

 

Los naturalistas maliayos, Bernardo Busto y Gonzalo Gil,   tuvieron la suerte de observar una hembra de armiño y sus dos crías cazando ratas-topo en pleno día en un prado muy cercano al entorno urbano. Explican Busto y Gil que pudieron hacer estas fotos,  “durante algo más de una hora la hembra madre armiño, que es más pequeña que el macho, capturó con facilidad tres ratas toperas. Dado el pequeño tamaño de este animal es capaz de meterse por los agujeros de las madrigueras de las ratas, de 3 o 4 cm. y dar muerte a los roedores en su propia guarida”. Las imágenes fueron realizadas al amanecer, y añaden estos naturalistas sorprendidos con poder haber captado esos momentos, “la hembra llevaba en la boca a la rata para dar de comer a sus cachorros, o quien sabe si también a almacenar las presas para comerlas más adelante, ya que el armiño es un animal de muy alto metabolismo y que necesita comer cada pocas horas”

 

Lo más característico de este mustélido es que durante el invierno el armiño muda su pelaje volviéndose totalmente blanco, salvo la punta de la cola que durante todo el año se conserva negra.

 

El Armiño es una especie protegida, y muy beneficiosa por ser un gran cazador de roedores, junto con la comadreja a la que se parece mucho. Los dos únicos depredadores que son capaces de capturar y matar a las ratas y ratones dentro de sus madrigueras. “Es el mejor aliado que tenemos para mantener a raya las poblaciones de ratas-topo” apuntan Gil y Busto.

 

 

 

El autor de las fotos  es Gonzalo Gil