José Cuadra 

 

                                                                                                                                Nace el 5 de noviembre de 1949 en la aldea de Arriondu y, desde muy temprana edad, muestra gran inclinación hacia el mundo del arte. Su arraigada identificación con la vida en plena naturaleza y su dedicación a las faenas del campo no contienen su impulso, firme y decidido, de emprender la carrera artística, sino que son estímulo y empuje para adentrarse en ella. Sin embargo, a los quince años de edad no ha cuajado aún en él la idea de abandonar el ámbito rural, y sería tres años más tarde cuando inicia sus estudios de bachillerato en el Instituto de Villaviciosa.

 

 

Como tantos otros artistas de diferentes épocas, quiso vivir la experiencia parisina, y lo logra, al tiempo que completa sus estudios. Concluídos éstos, y afirmada plenamente su vocación pictórica, amplía sus estudios en la Escuela de Bellas Artes, de Bilbao. Superada esta etapa de formación, desde 1980 ejerce la enseñanza en diversos lugares, como Molina de Aragón, Segovia, Guadalajara, Grado o Llanes. Ha residido durante algún tiempo en Seloriu y, definitivamente, se asienta en Villaviciosa, donde imparte clases en su taller artístico, alternando su que hacer cotidiano con frecuentes desplazamientos a su lugar natal y, en particular, a su casa de El Fondón, recinto que no sólo le brinda la ocasión de reencontrarse con la naturaleza, sino también la oportunidad de convertir este lugar en su segunda residencia, transformada en estudio, e incluso museo privado, donde se gesta o se guarda parte de la obra del artista, compuesta principalmente de pintura, pero también de talla en madera, otra faceta que José Cuadra cultiva y domina a la perfección. A este propósito, la talla de Cristo que preside la Eucaristía de la iglesia de San Julián de Viñón ha sido ejecutada, por cierto, con madera procedente de los entornos del pueblo de Arriondu.

 

El crítico Gonzalo Cerezo Barredo ha escrito que cada una de las etapas de la vida de este pintor cabranés “le han ido dejando una profunda huella. Su paso por Bellas Artesle ha proporcionado un más que sobresaliente dominio de todos los recursos técnicos de la pintura, que alterna con pasmosa seguridad: dibujo, acuarela, óleo, collages, etc, no tienen secretos para él”.



EN LA IMAGEN DE ARCHIVO JOSE CUADRA EN UNA EXPOSICION CELEBRADA EN VILLAVICIOSA