No es el principal intento de Cubera el editar biografías, pero entre sus asuntos o temas están sin duda personajes, anécdotas locales, que dan cuenta de la vida de nuestra comunidad.

 

Forman la producción editorial de CUBERA varias Colecciones:

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Revista número 47 en elaboración. Los primeros cuarenta números se han incluido ya en un CD.

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Grandes volúmenes: Románico y Prerrománico, Siglo XX (con ediciones La Oliva), Paisaje sacro, Una mirada.

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Investigaciones: Población siglos XVI-XX, Usos del territorio. Dosier ‘Valdediós’

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Colección Cuadernos. Este que presentamos hoy es el número 25.

 

 

 

Un trabajo.

 

Este trabajo del cuaderno número 25 ha sido aceptado para su edición por características de gran solvencia intelectual: Cubera, como asociación que ha acreditado seriedad en sus treinta años de esfuerzo, desde 1983 hasta hoy, se mira muy mucho en cuanto a la calidad de lo que edita y en este caso tenemos:

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Investigación tenaz. Seriedad de base, a la que no resta valor la emoción con que el autor descubre y nos cuenta lo hallado.

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Estudio. A esa labor indagatoria la ha acompañado otra de estudio, de contraste, de identificación, que nos ofrece las mayores seguridades posibles.

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Estructura de la obra: La obra se estructura en dos partes obligadas:

1ª una primera, que es una síntesis biográfica, como estudio previo. Cuarenta páginas.

2ª Una antología de artículos periodísticos desde la pagina 43 hasta la 206. Sugestiva a más no poder.

 

Se acompaña el texto de 140 fotografías que valen tanto y más que el texto.Un verdadero milagro de la tecnología para entregar 140 fotos en un estado notablemente renovado.

 

2.

La biografía aquí ofrecida tiene como lugar de referencia esta misma casa. Esta, la sede de la fundación José Cardín, fue antes la casa solariega de Ramón del Valle Ballina. La veréis en numerosas fotos del libro.

Y es un honor para nosotros poder realizar hoy este acto de presentación aquí. No solo por ser la casa de Ramón del Valle, no solo por haber sido la casa de una familia tan notable como la familia Cardín; sino más aún por ser hoy esta casa una referencia cultural de toda solvencia en Villaviciosa. En unos pocos años ha sido y es el hogar de exposiciones importantes, de publicaciones de gran relieve, de ciclos de conferencias con temas y expositores de primera categoría. Gracias, pues, por haber acogido nuestra muestra de Cubera hoy aquí.

 

Aquí nació, creció Ramón del Valle y aquí volvía siempre de sus viajes exploratorios del mundo, que tanto recorrió. (A veces pienso que la pasión de Senén Rivero por este personaje tiene dos marcas de afinidad claras: una es la pasión por Villaviciosa y otra su carácter viajero. ¿Viajó más del Valle o viajó más Rivero?). Aquí vino a morir nuestro reportero, el 10 de marzo de 1913, un siglo y pico.

 

3. Personajes.

 

3.1. A lo largo de siete/ocho siglos que tiene de edad nuestra Villa, aquí crecieron numerosos personajes, ingeniosos, cultos, trabajadores, magníficos profesionales, importantes en la política, las ciencias, la milicia, el clero. No hay más que recorrer los Padrones de población, el Catastro de Ensenada.

 

Pues bien. Es imperdonable que de tantos y tantas no sepamos casi nada. No ya por un prurito de sapiencia sino porque esa multitud es nuestra aportación espiritual al patrimonio espiritual y aun material al desarrollo de la humanidad. El intento de Cubera en la serie de cuadernos es rescatar cuanto podamos de esa historia de nuestra comunidad. No con ánimo grandón sino simplemente para justificar nuestra historia.

Hoy tenemos la responsabilidad de conocer y dar a conocer cuanto de esa aportación nos viene a las manos. Eso explica la tarea de ediciones La Oliva, la de la Fundación Cardín, la del Ateneo, la de Cubera y similares.

 

3.2. Los 45 artículos que hoy se presentan, cuidadosamente seleccionados, revisados, van en esa línea de recuperación de nuestra memoria histórica. Pronto ofreceremos la biografía y producciones de Ramón Rivero Solares. (Recuerdo que en mis años de estudiante, Rivero me animaba a estudiar historia para aprovechar-explotar el archivo municipal que -me decía- es una mina). Miguel G Pereda ha hecho un esfuerzo titánico para ofrecernos ese Ramón Rivero, ateneísta, hombre culto, cuya memoria no debe hacerse opaca para nadie de nosotros. Tenemos por ahí a Matilde del Valle, a Tomás Tuero a numerosos productosde una villa que es tan olvidadiza como viciosa en gentes.


3.3. No me fijaré en la biografía de Ramón del Valle, por tentador que ello sea porque espero que Senén lo haga con toda su autoridad.

 

Pero sí debo dejar constancia de algunas cosas. Las fuentes de esta obra son más de CIEN; la peregrinación que esto supone para el investigador es sobrehumana. Senén lo ha hecho en un escaso tiempo (¡no dos décadas, por favor!), ha hurgado con tenacidad, ha perseguido como sabueso certero.

Todo lo que está en este libro viene acreditado por un rigor investigador manifiesto. Ramón del Valle Ballina publicó más de mil artículos en periódicos de Madrid, Villaviciosa, Gijón, Oviedo, Cabranes o Hispanoamérica. Los que aquí se recogen son cuarenta y cinco seleccionados por ser referidos a Villaviciosa. Él es un escritor costumbrista que nos da una visión de la gente célebre de la Villa y de otros pueblos, como Amandi, Tazones, a finales del siglo XIX. Ello se complementa con 140 fotos de un álbum inédito realizadas por Ramón del Valle como regalo a un amigo en 1907.


Senén Rivero prepara una edición (Obras completas, digamos) de Ramón del Valle, que desborda competentemente el criterio de selección seguido para la edición presente.

En lla vemos a diversos personajes, curiosísimos, en cuya enumeración no entraré; el que quiera disfrutarlo que lea el cuaderno n. 25 que hoy presentamos.

 

Pero están aquellos casi legendarios Don Laureano y Pereda (Peredín), Joaquin G Caveda en cuya losa sepulcral en Tenerife se hace constar que era natural de Villaviciosa, el diputado reformista Don Cesáreo del Valle. A quien tuve la ocasión de conocer; y aun estamos en una foto con varias personas de la Villa, Angelita Arce y su hermana Ana. Está Casimira la Muerte, joven aún -cosa que nos extraña tanto, porque seimpre fue vieja-, el famoso Lamparilla, y Cacaío. Y grupos como Tertulia del xastre (119). Los Veinticuatro (73).

4.

El autor

Senén Rivero Cueto, licenciado en Geografía. Director de Ediciones La Oliva. Estudioso de la cultura e historia villaviciosina. Es autor de esta recopilación de artículos aparecidos en periódicos en Gijón, Villaviciosa, Madrid e Hispanoamérica.

De la pasión de Rivero Cueto somos testigos algunos -”privilegiados” diría yo- que le hemos visto siempre tendido hacia la indagación de cuanto se refiera a Villaviciosa.

Trabaja asiduamente en la recuperación del Ateneo Obrero. (Por cierto, no me resisto a callar un suceso que juzgo de la máxima importancia para Villaviciosa y aun para la historia general del Reino: y es que ya se ha firmado la cesión y recepción del Ateneo a Villaviciosa; ese acontecimiento fue el día 1º de agosto. Por ello hemos de felicitarnos y hemos de manifestar nuestra complacencia a la actual Junta Directiva que lo ha logrado, no sin olvidar a cuantos en largas décadas han hecho por que aquella casa no sea ni una ruina ni algo olvidado). Rivero Cueto forma parte muy activa de esa Directiva y de ese logro.

 

Otros coautores.

 

Este libro, como otros muchos, es fruto de un trabajo complejo, en el que se pone a prueba la capacidad de un equipo. Cosas tales como el aporte de Angel Valle Cuesta sin cuya labor tal vez no podríamos ni siquiera afrontar su edición. La armonía de la maqueta y la belleza del diseño, la corrección de determinadas decisiones materiales deben mucho al buen sentido de Valle Cuesta así como las muchas horas por él empleadas.

 

Y luego, es el libro mensajero, medio de comunicación de cuanto constituye su contenido. Hay que hacerlo llegar a los potenciales lectores. Cubera somos quinientos lectores: a esos quinientos lo harán llegar en estos días Delia Piris Marina y Pepe Luis García Cueto, en trabajo que no suele incluirse en los ‘costes’ de edición, pero que es muy real. Y necesario.

 

Otros agradecimientos ya los hace constar el autor en la página correspondiente.

FINAL.

 

A mí no que queda más que reiterar las gracias a la fundación José Cardín y su directora, a Senén, a Angel Valle, a Delia y a Pepe Luis. Y a todos los socios de Cubera que hacen posible nuestras tareas.


Etelvino González López Presidente de Cubera


EN LA IMAGEN SENEN RIVERO Y ETELVINO GONZALEZ