Vicente Alonso

En los tiempos actuales de la comunicación inmediata con  las nuevas tecnologías,  internet,   redes sociales,   whatsapp…  el oficio de cartero de toda la vida  perdura,  y continúa siendo una figura con un papel social importante,  especialmente en la  zona rural

Correos Villaviciosa cuenta en estos momentos con 4 carteros urbanos  y 11 rurales. Roberto  y Julia Díaz Arce, son dos hermanos de estos  carteros rurales. Una profesión que conocen desde niños  como  hijos de cartero. “Nuestro padre compaginó   el oficio    de cartero  con la de  ‘lecheru’   durante casi 40 años en nuestro pueblo,  Rozaes”

 Un trabajo, el  de estos dos hermanos   por la cual  dicen sentir  vocación.  “Es un oficio  muy humano  y de confianza. Conoces a muchas personas, y  en  muchos casos con la gente mayor  de los pueblos   llegamos a ser  casi de la familia”. Afirman  que tienen  un trato  con los vecinos de la zona rural que más allá del trabajo. “A veces somos confidentes y en otras confesores. Acabas teniendo una estrecha relación,   y  sabemos de sus alegrías y sus  penas. En unas ocasiones damos buenas  noticias, como cuando les aprueban la jubilación; y en otras  menos buenas, multas, o notificaciones de la  Agencia Tributaria, que  miran con cierto recelo, cuando firman el  certificado”,  explican estos carteros  vecinos de Rozaes Villaviciosa.

Roberto lleva casi 30 años  como  cartero rural,   comenzando  la profesión en Cudillero,  donde estuvo 15 años. Actualmente en Villaviciosa reparte en las parroquias   de  Cazanes, San Justo, Niévares, Puelles, Rozaes y  Grases. “Somos de la vieja escuela. Conozco a cada vecino, y me  sé de memoria  sus nombres y apellidos, mejor que el número de la casa. La profesión en los 30 años que llevo en ella ha cambiado mucho. Pasamos  de la carta personal,  a repartir ahora mucha paquetería; de firmar a bolígrafo a firmar en la PDA. Pero  es un  oficio  del que me siento muy orgulloso. Es diferente el trabajo de la zona urbana a la rural, donde  el trato es más cercano y personal”

Su hermana Julia lleva otros 34 años de trabajo en Correos, siendo actualmente  la  cartera más antigua de Villaviciosa. Tras pasar por Quirós,  donde  estuvo 15 años, ahora  reparte en las parroquias maliayas de Amandi, Celada, Valdebárcena, Camoca y  Cazanes.  “A veces dentro de nuestras prisas, hacemos un poco de compañía a personas mayores que viven solas. Los vecinos de las aldeas siempre esperan una conversación  con nosotros,  o con el panadero o  pescadero.  Para mi es  un oficio muy gratificante. Me siento muy orgullosa de trabajar en Correos. Una empresa  pública que nunca hizo discriminación por ser mujer, ni en el trato, ni en el salario”

 

 

En las fotos Julia y Roberto Diaz Arce en Rozáes, Villaviciosa

 

Ambos comparten multitud de anécdotas y curiosidades. Julia recuerda, “En Quirós, donde saqué la plaza y fue mi primer destino, me integré tanto en el pueblo y con los vecinos,  que con el contacto  diario, eran tan agradecidos que cuando la matanza siempre había la prueba  para mí. Acabé siendo parte de su vida, acudía a  sus celebraciones, a dar pésames…  Era como una vecina más; como me ocurre ahora en los pueblos de  Villaviciosa”

Roberto  apunta que cada vez se escriben menos direcciones y remites a mano, “Pero recuerdo un remitente de alguien habitual que decía,  Corre cartero que es para el chico que yo más quiero” Y aunque parece que ya se escriben menos cartas y postales de amor,   “sigue habiendo cartas  de enamorados que les dibujan y firman en el sobre  con corazones y flores”, dice . Y recuerda   aquellas cartas de hijos emigrantes a padres   hace 40 ó 50 años,  que  se encabezaban, “Queridos padres,    Dios quiera que al recibo de esta estén bien de salud. Por aquí bien gracias a Dios… Eran cartas muy sentidas y esperadas que te traía el cartero”,  apunta con nostalgia

Estos hermanos  recuerdan con mucho cariño a la persona que les hizo el primer contrato, “Era Luis Rodríguez, un director de Correos  Villaviciosa, que hizo mucho por los hijos de los carteros”, afirman agradecidos

 

 

 Julia Díaz,  delante de la oficina de Correos Villaviciosa

 

Una profesión  y una figura, la de los  carteros rurales, que  fue reconocida en  Coreos con la Medalla de plata del Principado de Asturias,  ‘por su gran contribución al progreso y a la cohesión social  y territorial de Asturias’. Un oficio   con el  que estos dos profesionales se sienten agradecidos, “Sentimos que la gente de los pueblos  aprecia nuestro trabajo. Nos sentimos  queridos y respetados. Eso  se agradece   mucho”, afirman estos   mensajeros rurales maliayos

 

Carteros y hermanos, Roberto y Julia Diaz Arce