Mi nombre es Beatriz Ooms, soy nacida en Londres de madre asturiana y he venido hace un año y medio a residir definitivamente en el Valle de San Justo, en la antigua casa de mi madre. Soy licenciada en filología inglesa, pianista y organista.

Empecé a pintar acuarelas en el 2007, por casualidad, ya que mi hijo acudía a clases de pintura y yo iba a recogerle y me di cuenta de que era muy divertido.

Di clases durante un año con la acuarelista Lineke Zubieta, asentada en Cantabria. Desde entonces he progresado de forma autodidacta.

He hecho varias exposiciones en la Galería Acuarela de Santander y ganado en tres ocasiones el primer premio en la modalidad de acuarela, en el concurso de pintura de Villaescusa- Cantabria.

Mi repertorio incluye paisaje, abstracto y sobre todo flores. Encuentro en este último motivo una libertad y un colorido que me fascinan.

Mi estilo es muy libre y no busco el realismo sino la expresividad. Técnicamente no suelo pintar siguiendo “el canon”, sino que parto de una idea que voy desarrollando sobre la marcha, improvisando en ocasiones, rompiendo la perspectiva e introduciendo geometrismos según me lo pida el motivo elegido, por lo que mis obras tienen un aire nuevo y moderno, poco convencional.

Mi deseo, ante todo, es comunicar la alegría y el optimismo de estar rodeado  de flores y naturaleza en toda su exuberancia e infinita variedad y matices.

La muestra de una docena de  sus últimas acuarelas se puede ver hasta el 31 de mayo en el café de Vicente, en la calle Balbín Busto de Villaviciosa