Observando los ritos festivos de las comunidades rurales asturianas, llama poderosamente la atención la existencia de un factor común que consiste en la ofrenda de un ramo al santo o santa patrón. El ofrecimiento o la entrega de un ramo como signo de admiración se remonta al menos a la época romana, cuando se coronaba con ramos de laurel a los vencedores de batallas o competiciones deportivas. La entrega de un ramo fue también símbolo de transferencia de posesión desde los antiguos pueblos germánicos. En este sentido se encuentran en Asturias documentos de los siglos XIV y XV en los que se pone de manifiesto esta costumbre. Hoy día sólo quedan vestigios de ello, como el relevo de la mayordomía de las fiestas patronales, que se efectuaba en un pasado bastante reciente entregando el mayordomo saliente el ramo procesional al entrante. En una visita al museo etnográfico de Varsovia nos encontramos con imágenes de una ofrenda de ramos en 1973 hecha el día de la fiesta de La Asunción (15 de Agosto) al terminar la recolección de la cosecha. Las coincidencias con las ofrendas que se realizan en nuestra tierra son notables: El ramo está hecho con espigas de un cereal, es portado en andas por cuatro mujeres, otras sostienen cintas que penden de la cúspide del ramo, todas ellas visten el traje tradicional de la zona. En otra fotografía pueden verse niños y niñas delante del ramo, ofreciendo panes. La evidente similitud con nuestras ofrendas de ramos en el Oriente de Asturias deja poco margen a la duda. Se trata evidentemente del mismo rito practicado por una comunidad distante unos 4000 Km. de la nuestra. Explicar las razones de la presencia del mismo rito en culturas tan lejanas requiere un estudio extenso pero, en una primera impresión, podemos plantear dos hipótesis de partida; o bien se trata de un antiguo rito romano divulgado por el Imperio en sus distintos dominios, o fue la iglesia cristiana la que, asimilándolo como tantas otras cosas, lo divulgó posteriormente, similar a lo que hoy día se hace con las ofrendas de ramos. Es curioso que, existiendo en toda España la tradición de ofrecer bienes y productos de la tierra a los santos patronos, sea casi exclusivamente en Asturias donde esa ofrenda se superpone con la de los ramos. La ofrenda es, todavía hoy, una tradición viva en multitud de pueblos asturianos especialmente en la zona oriental de la Región.Estos ramos eran, como su nombre indica, ramas o árboles pequeños de los que pendía una cesta con ofrendas o que llevaban éstas colgando directamente del ramaje. Más tarde fueron evolucionando y haciéndose más sofisticados. Hoy día los ramos cambian de unas zonas a otras de Asturias e incluso de unos pueblos a otros, dándose la paradoja de que muchos ramos actuales no tienen de ramos más que el nombre y ofrecen las formas y representaciones más variadas. En Seloriu puede ser una representación religiosa, una maqueta de algo típico del pueblo, una representación animal, asturiana, etc... En toda la zona oriental y en muchos pueblos de la zona central de Asturias el ramu o ramo consiste en un armazón de madera, con forma de pirámide o cuadrado, formado por cuatro listones que se unen en un vértice y van apoyados en andas, como las que se utilizan en las procesiones para llevar las imágenes de los santos. Este armazón va recubierto. Todo ello va adornado con gasas de colores, cintas o pañuelos. Al tratarse de una tradición viva, se van superponiendo año tras año, elementos modernos sobre esta estructura tradicional, y así por ejemplo en nuestra parroquia de Santa Eulalia de Selorio (Concejo de Villaviciosa) hemos visto en el año 1994 ramos con forma de hórreos, un cura montado en un burro y ¡hasta un castillo de Eurodisney !, todos ellos junto a otros totalmente tradicionales. Para dar idea de la importancia que actualmente tienen los ramos en la celebración de las fiestas patronales asturianas, sólo diremos que en Selorio, en el año 2007, hay diez ramos el día de Santa Eulalia. Los ramos son transportados en oriente y centro por cuatro mozos y en occidente por un solo mozo. Pueden ser ofrecidos por todo el pueblo, mediante aportación popular, o bien por cualquier persona o grupo como cumplimiento de una promesa. Seloriu los mozos--as nombrados por el cura el domingo siguiente a los difuntos salen a pedir por las casa del pueblo. Lo recaudado sirve para los preparativos del ramu, gastos en voladores y la ofrenda a la santa. Dicha ofrenda sufraga los gastos de la fiesta: predicador, flores, voladores de la procesión... En muchos pueblos existía y existe la costumbre de disparar pólvora cuando el ramo inicia su recorrido. Antiguamente eran los mozos llamados "escopeteros" los que disparaban las escopetas con pólvora; esta costumbre fue suprimida por la Iglesia y así está recogido en las Sinodales del Obispo Pisador aprobadas por Carlos III el 15 de Enero de 1784. Su prohibición se debe que se espantaban los animales que llevaban. Hoy día los escopeteros fueron sustituidos por los cohetes o "bombas de palenque" y en algunos lugares como Selorio (Villaviciosa), los cohetes son colocados en grandes bastidores y disparados cada vez que uno de los ramos llega a las proximidades de la iglesia. En otros lugares quedó la costumbre de tirar voladores durante la procesión. Después de la misa vuelve a llevarse en procesión en dos filas y en medio la santa. Antonio Vázquez Escobar es Párroco de Seloriu y Miravalles en Villaviciosa