Redacción - Vicente Alonso

 

“Estaba ayudando en la limpieza de la finca de un amigo, y al posar el arnés sobre una barrica de sidra, salieron cientos de avispas. Sufrí tres picaduras, en el codo izquierdo, el pómulo derecho de la cara,  y en una mano. Me dolieron muchísimo  y me produjeron  grandes inflamaciones”, explica  Diego García,    que todavía se está recuperando del susto.

 

 José Antonio Diego en la barrica donde estaban las avispas

 

 “En el ambulatorio de Venta les Ranes me pusieron una inyección, y me dieron pastillas para cinco días, para tratarme y que me bajara la inflamación”, apunta este vecino maliayés, que ya en otra ocasión  había sufrido picaduras de abejas, “pero el dolor que produce la picadura de estas avispas asiáticas no tiene comparación”,  asegura

“Las avispas como todos los himenópteros sociales desarrollan veneno para defender su nido. Aunque podamos convivir con un nido  cercano sin saberlo, cualquier alteración novedosa de su tranquilidad puede desarrollar un ataque masivo,  en defensa de su casa”, explica Juan Prado  vecino maliayés, y uno de los mayores expertos asturianos en avispón asiática

 

Juan Prado con un nido de Avispa asiática

El nido que estaba dentro de la barrica ya ha sido retirado por Bomberos de Asturias. “Venían muy protegidos y los eliminaron echando unos insecticidas dentro del barril. Era un enjambre grandísimo”. Según explican otros vecinos de Castiellu, varios nidos más han sido vistos en distintos puntos de la parroquia en las últimas semanas que están siendo retirados. Pero la preocupación por este nuevo ataque de velutinas, tras el sufrido hace unos días por un ganadero en Quintueles, está alarmando en esta zona de La Marina.

Nido de avispón asiático en Villaviciosa