La Villa, ha crecido, ha madurado y corre sin pausa, para encontrar el equilibrio justo de una ciudad, hay tanto que hacer..., pero quiero en mi modesta opinión destacar ciertos aspectos, como de sus nuevos ciudadanos, nuevos componentes, que seguro, acercarán culturas, colaboraciones, modos de vida; sin ir muy lejos, aún recuerdo esa carretera de entrada y salida, que nos mareaba la cabeza, infernal, antigua, sobrecargada de tráfico, pero por fin, llegó el progreso, las gentes, los transportes, el futuro, y los nuevos vecinos. Quien hoy en día, no puede escoger algún restaurante, de tantas especialidades como se están situando en esta Villa, cocina de autor, restaurantes con terrazas, sidrerías, asadores, parrillas, buenos cafés, donde las tertulias, parecen que empiezan a florecer, eso si despacio, pero ya he percibido alguna interesante vinoteca, y los chigres de siempre, gracias a los nuevos visitantes y vecinos. En esta Villa, se ha comido bien, pero ahora, mejor; La Villa crece, pero crece con gusto, las fachadas de las nuevas vivienda son la justa decoración, para imprimirle un carácter de Villa nueva, diseñada para gustar, para pasear, para disfrutar; el casco antiguo, un camino antiguo, solemne, blasonado en todas sus esquinas, son palacios, casonas, historia pura de esta Villa tan especial. Las nuevas gentes que llegan, ya están aportando sin darnos cuenta, la necesidad de nuevos negocios, nuevas infraestructuras, nuevos gustos, nuevas ideas, ¡sean ustedes bienvenidos! Pero, ¿saben?, lo que siempre me hubiera gustado en realidad, es que la capital de la manzana Asturiana, tuviera una cultura gastronómica propia, con la cantidad de productos frescos, de temporada, de la huerta sin ir mas lejos!. Me canso de ver en las cartas siempre las mismas cosas, deberíamos formar una asociación de amigos de la gastronomía Maliaya,¡creemos, busquemos, innovemos, demos lo que a muchos de nuestros visitantes buscan, ¿que es lo típico de aquí?, Me hubiera gustado formar algo así, tengo grandes maestros de cocina, con ellos he aprendido este noble saber del comer y creo que ayudaría a dar una imagen de vanguardia, de acogimiento, de trabajo, de tradición, en fin, de riqueza. Perdónenme, si en la extensión de este texto, he mezclado varias ideas, conclusiones y opiniones, pero solo pretendía agrupar mis reflexiones, y exponerlas, así, como vienen, pero creo que será un comienzo de una larga amistad en esta pagina, como lo ha sido estos 10 años que llevo parando en la Villa. Tengo amigos, conocidos, alterno, como, bebo y también, de vez en cuando, me encuentro tertuliando con alguien, en una silla del Café de Vicente o el Hotel AB Murias. Gracias Villaviciosa, gracias por acogerme y dispensarme la diversión, la cultura y sus gentes, gracias Maliayos por haber entre todos conseguido hacer crecer, con cordura esta Villa privilegiada, hacernos sentirnos orgullosos de ella, yo lo estoy y no he nacido aquí, pero siento orgullo cuando hablo de ella y gracias Vicente, por este espacio tan necesario para que depositemos en él, nuestras emociones, sentimientos y experiencias, una vez más, gracias a todos. ares_arenas@hotmail.com