
Especial “25 años de Cubera como Pueblo Ejemplar de Asturias” Nuevas fotos y…
Discurso de Joaquín Rubio Camín pronunciado al recibir CUBERA el premio Pueblo Ejemplar 1991 - Discurso de Don Felipe de Borbón en el acto de entrega a Cubera del Premio Pueblo Ejemplar de Asturias 1991
25 años de Cubera como Pueblo Ejemplar de Asturias
La mañana de este martes hizo exactamente 25 años caía de sábado, pero la Villa entera estaba en la calle para celebrar la visita de su Alteza Real don Felipe de Borbón, por entonces Príncipe de Asturias. Traía el “recado” concreto de entregar a la asociación CUBERA el premio al Pueblo Ejemplar de Asturias 1991, una distinción que la Fundación Príncipe de Asturias había puesto en marcha apenas un año antes para distinguir “al pueblo, aldea, núcleo de población o grupo humano del Principado de Asturias que haya destacado de modo notable en la defensa y conservación de su entorno natural o ecológico, de su patrimonio histórico, cultural o arqueológico, o en la realización de obras comunales u otras manifestaciones de solidaridad extraordinaria”. Eso decía la convocatoria.
En el fallo del jurado se precisa que la decisión unánime valora que Cubera haya “conseguido incorporar un amplio grupo humano de este concejo a un proyecto de concienciación cívica, desde el pluralismo ideológico”.
Tras visitar el Ayuntamiento y recorrer el casco antiguo de la localidad, se desplazó a El Puntal para tener una más cercana perspectiva de una ría para la que se estaba proyectando un plan integral de saneamiento, y luego a Valdediós, siempre acompañado de las autoridades y los representantes de CUBERA, para conocer las obras que la Escuela Taller estaba rematando en el conjunto monástico y entregar en su claustro el galardón a los Amigos del Paisaje de Villaviciosa. Los socios de Cuberas fueron testigo de este acto y también partícipes de la comida que un grupo de hosteleros locales preparó en las carpas habilitadas para tal fin en los terrenos del Serida.
Desde Villaviciosa Hermosa queremos sumarnos a la celebración de este aniversario reproduciendo a lo largo de esta semana alguno de los documentos, escritos y gráficos, que ya forman parte de la historia de la asociación y de la propia Villaviciosa. Comenzamos con el discurso de SAR el Príncipe de Asturias, don Felipe de Borbón.
Discurso de Joaquín Rubio Camín pronunciado al recibir CUBERA el premio Pueblo Ejemplar 1991
Alteza Real:
Nada podía alentar nuestros afanes tanto como este acontecimiento que estamos viviendo. La lucha solitaria, y a veces contra corriente, que una asociación mantiene en el acontecer gris de cada día, obtiene hoy, por arte del galardón otorgado, respaldo público y reconocimiento palmario.
Pero hay más: la presencia de Vuestra Alteza da a este reconocimiento una dimensión impensable desde nuestro rincón aldeano. No sólo por cuanto representáis sino, junto con ello, porque sois encarnación de futuro y esperanza de plenitud para las generaciones venideras. Por vuestra presencia, por vuestro gesto, gracias.
Habéis visitado el Conventín, rindiendo homenaje a once siglos de arte, de espiritualidad y cultura de nuestra Asturias; rindiendo pleitesía también a la monarquía asturiana que supo impulsar aquellos valores que son constitutivos de nuestro patrimonio.
Nos entregáis este galardón en el claustro de Valdediós que, vacío durante tantas décadas, se apresta hoy para cobijar de nuevo a un monacato que será sin duda foco de cultura y de irradiación espiritual. Muy pronto estos claustros, Alteza, se llenarán con la salmodia de los hijos de San Bernardo. Con ello, Valdediós se habrá salvado, dando así culminación a una campaña abierta por CUBERA desde sus inicios bajo el lema «Salvad Valdediós».
Habéis visitado nuestra Ría, en la que nosotros ciframos las ilusiones y los impulsos que el paisaje natural de Villaviciosa precisa. A punto están de llevarse a cabo importantes e imprescindibles actuaciones del gobierno del Principado para evitar que perezca la Ría, venero de vida acosado de muerte. Aspiramos a que en nuestra Ría proliferen las numerosas especies, hoy en retirada: que los recovecos de la ría los llene de nuevo el cámbaru (el kámmaros de la madre Grecia) que antaño formaba legiones y hoy se halla exclaustrado a la espera de condiciones propicias para reaparecer.
Habréis podido admirar en vuestro recorrido que el paisaje que defendemos es feraz, vicioso como su mismo nombre indica; que en el primer otoño se reviste de colorido indescriptible. Las aldeas que habéis visto en vuestro viaje son recodos de paz y de vida sosegada. Y son hoy, Alteza, lugares en los que el aldeano sufre el sordo latigazo de una situación económica que, en la transición hacia nuevas fronteras de más amplias dimensiones, afecta negativamente a su modesto, ancestral modo de vida.
Nuestro esfuerzo asociativo no atiende a estos aspectos; sin embargo recoge cordialmente cuanto a los humanos pueda interesar, conscientes de que la óptica en que nos situamos es susceptible de aportar líneas de mejora en la calidad de vida.
Por la vida lucha y se esfuerza CUBERA. El amor al árbol, el cuidado exquisito de nuestros ríos, ría y playas, el distinguir la calidad de época del pastiche, lo antiguo de lo viejo, lo digno de lo degradante; he ahí nuestra perspectiva.
En Asturias y en nuestro concejo, el paisaje es tan vicioso, tan lleno de formas, tan rico en vegetación, tan barroco en su formación geológica, que casi nos abruma con su riqueza formal. Pero la desertización puede llegar. El próximo futuro del planeta no parece verde y húmedo. En cien años se ha retrocedido mucho y no se puede seguir a este ritmo degenerativo. Aquí hemos vivido siempre en la opulencia del verde, en la riqueza forestal; empero el abuso acaba con todo por abundante que sea.
El campo se deteriora por agresión y también por abandono, mientras que lo urbano se ha visto seriamente dañado por el proceso de masificación, a la par que el suelo -bien escaso- ha acrecentado su costo en progresión geométrica, minimizando los necesarios espacios verdes de la ciudad. Vemos inequívocamente que pueblos que tuvieron un estilo y un ritmo de vida cómodo y agradable han degenerado por la loca superposición de las viviendas. Las viejas ciudades quedan cerradas entre absurdas construcciones; hay que avisar con carteles la ubicación del «casco antiguo» perdido en la barahúnda de las construcciones/destrucciones.
A Villaviciosa aún le queda algo más que el casco antiguo. En épocas cercanas se construyeron edificios, con estilos que hoy son preciadas reliquias del pasado. Pero hemos de detener los procesos de destrucción. Por una parte se destruye y por otra, con atrevida ignorancia, se imita y falsea.
Esta panorámica es la que explica el trabajo de nuestra Asociación. Pretendemos aunar fuerzas y esfuerzos, ideas e iniciativas de muchos en un pugilato por enriquecer, depurar y aquilatar el medio natural y humano en que vivimos y que hemos de legar en estado de buen uso a las generaciones venideras que, con Vos, protagonizarán el siglo XXI.
Mas para ello, no basta el esfuerzo ciudadano. De los poderes públicos requerimos actuaciones legislativas, que tomen en cuenta el delito ecológico y el atentado urbanístico; medidas basadas en la concepción de un desarrollo contenido en que el cuidado del medio ambiente sea un valor recibido; ejecutividad de los planes urbanísticos, depuración de las aguas y los aires, protección de especies y espacios de ocio. De la escuela esperamos que sensibilice, que instruya, que eduque en el respeto y la valoración de la naturaleza y de la cultura. De las empresas, que incluyan en sus previsiones la eliminación rotunda y efectiva de vertidos nocivos y de sustancias contaminantes.
Para tan ingente labor, cuantos nos movemos en estas lides precisamos, más que medios materiales, apoyos de peso y prestigio tal que persuadan a la sociedad de la importancia de esta tarea y que animen a unos y a otros a la participación ciudadana activa y comprometida. Por eso nuestra Asociación ha querido brindaros su presidencia de honor. Fue una asamblea extraordinaria la que unánime y por aclamación, acordó rogaros que prestarais vuestro nombre ad honorem a la Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa.
Trabajo, nos queda mucho por delante; me temo que no acabará nunca. Vuestra presidencia de honor servirá para estimularnos a nosotros y a todos cuantos se esfuerzan en los mismos a asuntos, en línea hacia idénticos fines; es decir, lograr que el hombre viva hoy y perennemente con una aquilatada e integral calidad de vida.
Discurso de Don Felipe de Borbón en el acto de entrega del Premio Pueblo Ejemplar de Asturias 1991
Excelentísimo Señor Presidente del Principado.
Autoridades,
Señoras y Señores.
La admirable pasión de los asturianos por su tierra tiene un ejemplo significativo en la Asociación de Amigos del Paisaje de Villaviciosa, que el Jurado del Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias ha querido unánimemente destacar. Como un asturiano más, yo también siento pasión por esta tierra tan hermosa y leal.
Por eso vengo ilusionado a Villaviciosa para hacer entrega del Premio que convoca y otorga la Fundación Príncipe de Asturias con la colaboración del Gobierno del Principado, y para agradecer al Jurado su independiente decisión. Vengo también para solidarizarme con los anhelos, esperanzas y tareas de esta Asociación que ha sabido agrupar a tantas personas en torno a sus nobles fines, convirtiéndose en vanguardia de la defensa de la herencia común de una hermosa comarca.
En este tiempo en que la sociedad necesita sensibilizarse más y más para hacer frente a la creciente destrucción del patrimonio natural de la Tierra, es muy importante que nazcan asociaciones como ésta, cuyo entusiasmo y fortaleza en la defensa del medio ambiente, del entorno natural y de las tradiciones se desenvuelve entre el respeto de sus conciudadanos al plantear e1 logro irrenunciable de sus metas, desde la concordia y la serenidad. No hay nada noble que los hombres se propongan que no pueda ser alcanzado pacíficamente.
Desde estos mismos valores, animo los asturianos a proteger su cultura.
Conservad vuestra tierra, vuestras tradiciones, vuestro legado históricoartístico, vuestro paisaje. No permitáis que sea destruido tan singular patrimonio. Defenderéis así vuestro propio futuro y colaboraréis a hacer el futuro de todos.
Extendamos este mensaje a toda España e impidamos que dé un paso más esa catástrofe que cada año destruye en nuestra patria los bosques y las mil formas de vida que hay en ellos.
No quiero dejar de expresar la satisfacción que me produce estar en este bellísimo e histórico lugar, tan expresivo de la riqueza del Patrimonio artístico de nuestro Principado, y tan cerca de donde desembarcó el Rey Carlos I, hecho histórico que es una de las señas de identidad de este concejo, al que hice referencia en vuestro Ayuntamiento.
Dentro de unas horas abandonaré Villaviciosa y nuestro Principado. Recordaré, como hago ahora, la emoción que también sentí al leer un bellísimo romance, que circuló anónimamente por Asturias hace más de cien años, con motivo de la visita al Principado de mis antepasados S.M. la Reina Isabel II y del entonces Príncipe de Asturias, después Rey Alfonso XII. Sus versos expresan. con una ternura conmovedora, el cariño de una humilde mujer de aquel tiempo hacia el Príncipe Alfonso.
Al final del poema, la campesina lamenta la inevitable marcha de aquel Príncipe hacia la capital del Reino y expresa temblorosamente su temor a que olvide a su Principado. Utiliza para ello unos versos que yo quiero repetir aquí, como homenaje a ese tesoro de vuestra cultura en el que expresáis las más profundas emociones.
«Si ansí ye, ¿pa qué veniste?
¿A facenos enaguar,
y conocéte y marcháte,
y quiciás non véte más?»
Podéis estar seguros de que mi marcha no supondrá que olvide este día, como no os olvidaré a vosotros, ni nunca olvido al Principado, porque lo llevo en mi corazón.
AÑADIDAS NUEVAS FOTOS A LA GALERIA FOTOGRAFICA DE RECUERDO:
25 años del Premio Pueblo Ejemplar de Asturias a CUBERA 1991
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