Este sábado  Selorio (Villaviciosa) despedía  a su párroco, César Rodríguez García, que se jubila, con un sencillo acto en la iglesia y un pequeño aperitivo. La pandemia no ha permitido realizar un acto de mayor envergadura, como hubiese sido el deseo de todos los asistentes. Pero   feligreses y parroquianos quisieron manifestarle de alguna forma su agradecimiento por los 8 años que compartió con  la parroquia porque, “desde el primer momento, con su alegría, su buen hacer y su generosidad supo ganarse el cariño y el respeto de todos y, de una forma muy especial, de  los niños, los enfermos y las personas mayores”, explican los vecinos.

 

Estos también destacaban  una frase del cardenal canadiense Timothy Dolan que el párroco dice a menudo y  volvía a repetir este sábado, “una homilía, para ser verdadera, tiene que cumplir estos 3 requisitos: ser creíble, corta y nunca leída. El caso es qué Don César  siempre ha cumplido con ello. Sus homilías son breves, conectadas con la vida, con el día a día y nunca, nunca las lee”, afirman los feligreses

 

Asistentes en la iglesia

 

El acto comenzó con unas palabras de despedida donde se le agradecía que, “con solo su presencia, la vida compartida con él hubiese estado empapada de vida con mayúsculas, porque cada palabra suya, cada gesto,  cada encuentro con él, remitía siempre al encuentro con Jesús de Nazaret”, dicen los parroquianos. También  destacaron,  “su cercanía y acogida, que han sido ejemplo y estímulo para todos”,  y se señalaba también el hecho de que su marcha no era entendida como un adiós,  “Aquí dejas tu casa, en la de todos nosotros”.

El párroco César Rodríguez agradeciendo las muestras de afecto

 

A continuación, Lucía, Miguel, Dani y Sergio, los cuatro últimos monaguillos de la parroquia, le hicieron  entrega de un Smartwach (un reloj inteligente para que pueda utilizar como complemento al teléfono “que tantas veces olvida”,   y un pequeño libro (digital y en papel) a modo de biografía que también se proyectó para que todos los asistentes pudiesen disfrutar este regalo tan emotivo.

 En el libro, que lleva por título “A la orilla del lago”, haciendo referencia a una de las canciones que él compuso, se recogen algunos pequeños detalles de su infancia y juventud y, sobre todo, de su vida sacerdotal, plasmándose en él la admiración de sus feligreses por una vida de entrega total y por su compromiso con los necesitados, tanto en Asturias, donde desarrolló la mayor parte de su sacerdocio, como en Guatemala, la tierra que le robó el corazón y donde vivió comprometido con los campesinos del Quiché, trabajando por su dignidad y luchando por la justicia para el pueblo.

Entrega de detalles al párroco

Por último el párroco emocionado y   pronunció unas palabras con las que agradeció la acogida que había recibido desde el primer día, así como la despedida tan afectuosa por parte de todos, afirmando algo que dijo haber visto ya con la despedida del párroco anterior: “Homenajear así a un cura que se va, dice mucho de estas personas”, expresó también el cariño que sentía por el pueblo y sus gentes y prometió hacer alguna visita a los amigos que deja en Selorio

 

César con los monaguillos

Enlace para ver el libro “A la orilla del lago”,

 

https://drive.google.com/file/d/1bo1WS-PhdUnv5AGduz7009y8wOGdHu4n/view?usp=sharing

 

https://drive.google.com/drive/my-drive

 

 

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