Con entrada libre, los pases se harán, como siempre, en la sala polivalente del  ATENEO OBRERO, c/Marqués de Villaviciosa 2, en la 1ª planta y a las 21,30 horas.

 

Se ofrecerán los siguientes títulos:

 

LUNES, 27

METRÓPOLIS ; (1926), duración: 118 min., dirigida por Fritz Lang.

  Basada en una novela homónima de su esposa Thea Von Harbour, Lang filmó una de las mayores superproducciones del cine mudo alemán y una obra cumbre del movimiento expresionista. La película nos traslada al año 2026; narra un futuro dividido en dos mundos en lo que es una clara alegoría política, con unas clases altas  despreocupadas y dedicadas a los placeres mientras una clase obrera trabaja bajo  tierra habitando un submundo sin ningún contacto con las clases dominantes. Sin duda el film es un hito de la Ciencia-Ficción y una obra maestra de inagotable elocuencia que marca el camino a múltiples producciones posteriores (Blade Runner, por ejemplo) y que todo aficionado al cine debería disfrutar.

 

MARTES, 28

ULTIMÁTUM A LA TIERRA ;  (1951), duración: 89 min., dirigida por Robert Wise.

  Un clásico del cine de Ciencia-Ficción con preciosa atmósfera de cine negro. Estrenada en el conflictivo contexto político de los primeros años cincuenta, legitimó el género en esa época contribuyendo a establecer las bases del mismo y aportando muchos de sus arquetipos y convenciones. “Ultimátum a la Tierra” posee un claro mensaje antibelicista al mostrar la llegada de un platillo volante, nada menos que a Washington D.C. del que sale un personaje, Klaatu, que anuncia que viene en son de paz y a tratar de que los humanos se dejen de amenazas guerreras constantes. Es una de las primeras películas en las que un alienígena aparece como personaje salvador en lugar de ser un monstruo amenazante (y feo…). Un título que no podía faltar dentro de este ciclo.

 

MIÉRCOLES, 29

FAHRENHEIT 451 ; (1966), duración: 108 min., dirigida por François Truffaut.

  Película basada en la famosa novela del mismo título de un gran autor de Ciencia-Ficción, Ray Bradbury. Escrita como respuesta a la censura que el senador McCarthy ejercía sobre todo tipo de publicaciones, la adaptación al cine por Truffaut fue su primer film en color y en habla inglesa. Es un claro manifiesto reivindicativo que denuncia la barbarie y la inconsciencia que supone la destrucción del legado cultural que transmiten los libros y la adopción de la “cultura” audiovisual (en aquel entonces, la televisión) como forma de alinear a las masas. El debate es bastante actual, por cierto. Posee una impagable estética sesentera y es de destacar el doble papel que interpreta Julie Christie dando vida a dos personajes antagónicos. No es un clásico, pero solo por plasmar en imágenes el maravilloso libro de Bradbury y por el cineasta que lo hizo posible, merece la pena verla.

                                        

JUEVES, 30

EL PLANETA DE LOS SIMIOS ; (1968), duración: 110 min., dirigida por Franklin J. Schaffner.

   Otro gran clásico de la Ciencia-Ficción cuyo encanto permanece incólume ya que nace de la habilidad de aunar una película de aventuras, cuyo ritmo no decae en ningún momento, y un film que nos hace reflexionar acerca de la identidad de lo humano y de aquello que nos convierte en tales: cultura y violencia a partes iguales (o no), agresividad contra su entorno y contra sí mismo. Los simios son los villanos de la función, pero los son por comportarse como a lo largo de la historia lo hicieron los humanos. La secuencia final, de las más comentadas de la historia del cine, en uno de los momentos “shock” más impactantes del séptimo arte. Una oportunidad para volver a verla o para verla por primera vez.

                                           

VIERNES, 1

2001: UNA ODISEA DEL ESPACIO; (1968), duración: 135 min., dirigida por Stanley Kubrick.

  Por encima de cualquier otra consideración y sin competencia alguna, es la película que más tinta ha hecho correr en toda la historia del cine; aun hoy sigue siendo objeto de interminables polémicas. Fascinante y arrebatadora para unos, insoportable, pedante e inentendible para otros tantos. Basada en el relato de Arthur C. Clark, “El Centinela” la película plantea muchas preguntas y no da prácticamente ninguna respuesta. ¿De dónde venimos?, ¿por qué en determinado momento nos diferenciamos del resto del mundo animal?, ¿por qué nosotros?, ¿qué hay más allá?. Kubrick realizó un film deliberadamente incómodo, que desde luego exige un espectador proclive a la reflexión (nadie dijo que esto fuese fácil). Los impresionantes efectos visuales influyeron notoriamente en todas las películas de este género realizadas posteriormente. Históricas son las secuencias a los compases de “Así  habló Zaratrusta” y “El Danubio Azul”, por no hablar de la elipsis más famosa desde que se inventó el cine. Merece la pena hacer un esfuerzo por ver, y entender si fuera posible, este clásico.

 

   Les recordamos que los pases serán a las 21,30 horas y en versión original con subtítulos en castellano. Os invitamos a disfrutar de la primera parte de este ciclo