La vida se vive por etapas y la actual, tristemente está marcada por la llamada “violencia de género”, es decir, por el gran número de mujeres muertas a manos de su actual o ex pareja. Que pena oir hablar de igualdad de oportunidades, de tantos avances tecnológicos, cuando la vida de una mujer parece no tener valor, pues el castigo para el ejecutor de la barbarie, en algunos casos, es nada, por alegaciones varias.

Hay mujeres que denuncian su triste y grave situación, con ella pueden conseguir una orden de alejamiento del maltratador, pero esto sólo es un papel, no una seguridad, pues a veces esto empeora la situación y es más grave aún si tienen hijos pequeños, que ven cada día la tragedia.

Si al fin la madre muere quedarán con ese drama para el resto de su vida, ¿qué sociedad podrá prosperar así?. Esperemos que los seres humanos recapaciten y demuestren en todo el mundo ser civilizados por el bien común y encaminar así la paz tan necesaria. Si además se consigue gozar de buena salud y poder sustentar la familia, tengamos la esperanza de terminar nuestra vida, dejando a la siguiente generación.

UN MUNDO MEJOR

25 de noviembre, día dedicado a este problema declarado el 17 de diciembre de 1999, por la Asamblea General de las Naciones Unidas como: Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

En 1981 se había elegido esa fecha en conmemoración del brutal asesinato en 1960 de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas de la República Dominicana, ordenado por Rafael Trujillo. Que unas flores no te muevan a perdonar un maltrato por mucho perdón que te pidan, no sea que después tus hijos digan “hoy no tenemos quien reciba un ramo de flores”.

En la imagen de portada: Angelita Rea