La calabaza es una hortaliza  cada vez más apreciada como alimento muy saludable, repleta de vitaminas y minerales, y por ser baja en calorías. Y  para Dolores    es una de sus mayores aficiones comenzando hace más de 15 años su cultivo     en el Valle de Peón y Candanal, Villaviciosa.   “Empecé plantando  variedades de aquí y después me fueron regalando semillas, y  fui cultivando  calabazas de países como Italia, Portugal, Japón, China, Asia o Bolivia”.

Dolores cosecha en sus tierras calabazas de todo tipo, unas comestibles y otras  ornamentales, y variedades como entre otras, pattypan, cidra, de cabello de ángel, violín, provence, gernika, nápoles, peregrino, muscade, trombocino, goldmarie, todas ellas comestibles. Pero  una de las calabazas  que más le satisface  ver crecer es la “Tios”, una de las variedades asturianas más antiguas que se conocen. También  cosecha otras pequeñitas muy  apreciadas como decorativas

 

En las fotos Dolores Alvarez Costales  en su huerta  de ‘Roces’, Candanal

 

 

“Es un cultivo que no requiere muchos cuidados, y me gusta porque  nacen ejemplares espectaculares que llaman la atención por sus formas, tamaño  y colorido.  Las plantas  también  hibridan y a veces salen ejemplares muy curiosos y bonitos. Aunque este año no fue muy bueno de cosecha, no sé si por el tiempo loco que tenemos, algunas florecieron pero no dieron fruto”, apunta Dolores.

Para  esta afición de la que  Dolores se muestra  orgullosa,  cuenta con la colaboración de sus padres Mercedes Costales y Mario Alvarez. Sus calabazas han ganado  varios  premios en certámenes del Jardín Botánico de Gijón. Así en la categoría de raras y originales, ha ganado con calabazas en forma de cisne, de mano con dedos, o en forma de una gran culebra,  que ganó el  primer premio  en el certamen  del pasado año

 

 

Una buena muestra de todas estas calabazas también  se pueden ver los miércoles,  día de mercado en Villaviciosa, en el puesto al que Dolores acude con sus padres, Mercedes y Mario,  y   donde llaman la atención por su llamativo colorido y  la originalidad de sus formas