Una inscripción sobre la puerta norte de la iglesia de Santa María, la del monasterio de Valdediós que mira hacia el Conventín, dice algo así como que “fueron puestos los cimientos del templo un 18 de mayo de 1218”.

Cubera y el Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA) quieren recordar esa fecha y organizan un acto cultural con motivo del 800 aniversario de las obras que completaba el monasterio cisterciense de Valdediós. Será el mismo viernes 18, a partir de las 18,00 horas.

El propio complejo monástico acogerá una jornada de divulgación sobre la función de los monasterios medievales para entender mejor la importancia del papel que desempeñó este enclave maliayo desde antes incluso de la fundación de la propia villa.

Andrés Martínez Vega, subdirector del RIDEA y especialista en historia medieval, iniciará el acto con un acercamiento a la función de los monasterios medievales en la ordenación del territorio y de la población, para dar paso a continuación a Agustín Hevia, director del Archivo Histórico Diocesano, que se centrará en la disposición y la distribución interna de estos monasterios recorriendo con loas asistentes el conjunto monástico de Valdediós.

El ayuntamiento de Villaviciosa, que colabora con el evento, pone a disposición de los interesados un autobús que saldrá del Ateneo Obrero a las 17,30 horas para regresar a la finalización de los actos.

 

 

 

 

17,30 horas   Autobús desde Villaviciosa.

 

18,00 horas   Don Andrés Martínez Vega:
La función de los monasterios medievales en la ordenación del territorio y la población. El Císter en ese contexto.

 

18,45 horas   Don Agustín Hevia Ballina:
La disposición y distribución interna de los monasterios medievales. Recorrido por el conjunto monástico de Valdediós.

 

20,00 horas   Fin de la actividad.

 

 

 

Organiza         Cubera, Amigos del Paisaje de Villaviciosa

                        RIDEA, Real Instituto de Estudios Asturianos

 

Colaboran      Ayuntamiento de Villaviciosa

                        Carmelitas Samaritanas del Corazón de Jesús