Omar Hernández García, el defensor del CD Lealtad, nacido en Gijón en 1988, y formado en las categorías inferiores del Sporting de Gijón cumple su tercera temporada en el club de Villaviciosa.

 

¿La temporada 2015/16 en el Lealtad, sin duda la más dura tras una inoportuna lesión?

Pues sí, fue una pena porque habíamos empezado la temporada muy bien, estábamos entre los equipos de arriba y por una jugada con mucha mala suerte de repente te pierdes lo que resta de temporada.

¿Una vez superada, han sido todo éxitos para Omar con el equipo maliayo?

Fue una lesión muy larga, pero rodeado de buena gente se lleva mejor. Los tiempos de recuperación fueron perfectos y lo más importante fue no tener ni una sola molestia de ningún tipo, para poder coger el ritmo de competición.

¿Cree quizá  que esta temporada se presume más exigente por el grupo?

Yo soy de la opinión de que al final todos los grupos son más o menos iguales. Los partidos siempre se van a decidir por mínimos detalles donde hay que conseguir que sean a nuestro favor.

De central y en ocasiones de lateral, un fijo en las alineaciones de Roberto Aguirre, ¿sentirse ese jugador indiscutible hace que se relaje uno o al contrario estimula más?

No te puedes relajar nunca, hay mucha competencia y eso ayuda a estar siempre al mejor nivel posible.

Con las mejoras en les Caleyes, el césped en estado inmejorable, ¿hacerse fuerte en casa puede ser clave para cumplir los objetivos?

Es lo más importante, hacerse fuerte en casa, ahí es donde se basa la permanencia. Tenemos que sacar la mayor cantidad de puntos posibles.

En una plantilla corta, ¿cómo valora las últimas incorporaciones de sus  compañeros Rodri y Medori y que cree que pueden aportar?

Son jugadores que nos van a aportar muchas cosas. Cuanto antes se adapten al grupo mejor. Todos tenemos que sumar lo máximo de nuestra parte.

Por último, un deseo y un mensaje para la afición

Deseo la permanencia!! Y mensaje a la afición que dentro de lo posible vengan a Les Caleyes a animar y apoyarnos que se agradece muchísimo.