Redacción - Vicente Alonso

Fue seguramente uno de los mejores ‘cumples’ de Fredesvinda Lastra González “Cuca” como es conocida `por los vecinos de La Villa. La celebración del cumple, era además     motivo de homenaje a la trayectoria profesional a una comerciante de uno de los establecimientos más antiguos de Villaviciosa,   que continúa abierto desde el año 1.933, la zapatería ‘Ramón  G. Rivero’

El emblemático comercio fue fundado hace casi 90 años por el marido  de Cuca Lastra, Ramón García  Rivero, junto a su hermano Luis. Al fallecer el marido de la homenajeada, ésta tomó las riendas  del comercio durante  varios años, hasta que quedó en manos de su hijo Ramón. Los niños de aquel entonces recuerdan la emoción de comprar zapatos en el establecimiento, dado que cada compra iba acompañada de una pelota verde del gorila. Cuca tuvo que hacerse cargo del negocio familiar a una edad avanzada sin ninguna experiencia previa en el ámbito comercial y afrontó esta situación, como tantas otras en su vida, con fuerza y valentía, así lo reconocen sus hijos.

Al  homenaje que se le ofreció  con una cena asturiana en la sidrería el Congreso de Benjamín, se sumaron  más de 40 asistentes entre los que se encontraban su hija, la reconocida organista, Susana García Lastra, su hijo, Ramón García Lastra, ligado durante años al Real Oviedo, su nuera Mari Paz  Prida, y sus nietas, Covadonga y Manuela Prida, y  más de 30  amigas de la homenajeada. Estos le ofrecieron   un cariñoso reconocimiento  por su trayectoria profesional, además de  felicitarla por su 90 cumpleaños.

 

FOTO   por la izquierda, Covadonga Prida, Mari Paz  Prida, Cuca Lastra, Ramón García, Manuela Prida, y Susana García Lastra

 

 

Cuca,  que siempre se ha caracterizado por ser una persona muy discreta, continua con su vida diaria dedicada a sus dos aficiones más importantes, “me gusta  la lectura, y especialmente   la literatura romántica y el ejercicio físico, camino todos los días una hora y utilizo con frecuencia los aparatos de gimnasia del parque de la Barquerina” apunta sobre su día a día.  Además desde que se jubiló siempre acude a la biblioteca municipal con una lista en la que registra los libros leídos y los que le faltan por leer, tal y como reconoce el responsable de la biblioteca, Manolo González. A sus 90 años sigue cuidando día a día sus relaciones sociales, dedicando gran parte de su tiempo a sus amigas, con las que se reúne todas las semanas para cenar y charlar durante horas. 

 

Precisamente de estas amigas y  los asistentes al cumple y celebración recibió numerosas  muestras de cariño. Cuca se mostraba nerviosa, pero sobre todo afirmaba “no me lo esperaba, estoy emocionada y agradecida. Estar rodeada de tantas amigas y amigos, y de mi familia y las muestras de afecto recibidas es el mejor regalo que puedo tener” señalaba mientras   los asistentes apuntaban, “lo tiene muy merecido, siempre fue una comerciante ejemplar y mejor persona”.